Maestro Sustituto(Nick&____)

Maestro Sustituto(Nick&____)

♥Nicholas Jerry Jonas Miller♥

#@♥!

#@♥!

Para LASMÁSMEJORES

Chiicas:D

Qué tal todo? Espero que muuy biien(:

Nahh queria decirles que des de el Lunes (27) Empezare a subiir capitulos(:

No me he olvidado de vosotra jajaj(:

Graciias por sus manitas!

Un adeanto okaS?

 

Nick cogió su cara entre las manos y la besó sin pensárselo dos veces. El agua de la lluvia se colaba entre sus bocas, y él la movía, la movía, queriendo devorarla a toda ella. El pulso de ________ no disminuyó, al contrario, aceleró. Forzó un poco, pero Nick la cogió de las muñecas y se colocó entre sus piernas, apoyando su torso contra el pecho de ella, embarrándose igual que __________. Pero eso le dio igual. Al final ella se relajó. Le siguió el beso, y empezó a llorar de nuevo. Apoyó la cabeza entre el mentón de Nick y su pecho.

- Lo siento… - Se disculpó, dándose cuenta de que había insultado y golpeado a Nick.

- No pasa nada. – dijo él, acariciándola.

– Vamos, vas a coger algo. Ella intentó levantarse. Pero resbaló. Como un bebé que aprende a caminar y ya se ha cansado de levantarse una y otra vez, y resbalar, Nick la cogió en brazos y la metió en su coche.

- Abi se preocupará.

- Hablé con ella.

- ¿Qué te dijo?

- Mejor no te lo digo, pero… fue algo más fuerte que lo que me has dicho tu, estando cabreada.

- Dios… no le hagas caso.

- No le he hecho caso. Si no, creo que ni tu ni yo estaríamos aquí ahora mismo.

- ¿Por qué?

- ¿No recuerdas que hace diez minutos te habías intentado tirar por el mirador de aquí atrás? – Los parabrisas empezaron a funcionar, esparciendo las gotas de lluvia y aclarando la visión de las ventanillas del coche. Aun que lo único que se veía era un cielo gris, casi negro. __________ no dijo nada. Lo miró, intentando no llorar más.

- Tengo mis motivos.

- Nunca te rindas. – Nick le acarició la mano. _________ sonrió un poco. Nick la vió y sonrió a su vez.

- ¿Por qué has dicho que ni tú ni yo estaríamos aquí? Entiendo que si no fuera por ti… estaría muerta… pero… tu…

- Y yo también, _________.

Ella lo miró.

- Si tú te tiras, yo me tiro. – Nick la miró, se inclinó para besarla, y a punto de hacer eso, le susurró – Si tu no vives, entonces es cuando yo si podré decir que tengo los motivos para morir. – besó sus labios, mezclados con sal de las lágrimas de _________. – Igualmente, mi corazón dejaría de latir, sin ti.

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Hasta aqui jajaj(:

Besiitos

capitulo 45#

En este capiitulo no hace falta comentar(:

 

- Hola, mamá... – dijo _______ bajito y despacio. - ¿Cómo estás? Aun que su madre no pudiera contestarle, ella sabía que en el fondo quería, que en el fondo, la escuchaba. Siempre lo hacía. Se sentó en la silla de su lado. Observó el cuerpo, ahora mismo, inerte, de Ana. - Cuando salgas de aquí, iremos a unos balnearios juntas. A que nos den unos buenos masajes, tíos de esos cachas y bien bronceados. Y luego a un salón de belleza. – sonrió – necesitas volverte a hacer las mechas de color caoba, te quedaban demasiado bien. Acarició la cara de su madre. Descubrió una herida más. - Mira lo que te ha hecho ese hijo de la gran puta… Entonces, a ________ le pareció que su madre se había movido. Y así fue.

- Esa… boca… joven…cita. – murmuró Ana.

- Mamá… ___________ se inclinó y la abrazó, intentando no hacerle daño. - Gracias a dios… - alguna lágrima resbaló por su mejilla - ¿Cómo te encuentras?

- Bien… - mintió Ana. – no… llores…

- No lo hago. – ella tiró los mocos hacia arriba y se enjugó los ojos.– Joder, como te quiero… Le dio un beso a la mejilla a su madre.

- Y… yo… a ti… no… sabes cuánto… - sonrió - ¿Y… tu hermana?

- A fuera… diré que entre. ________ se levantó y fue a buscar a Abigail. - Mamá se ha despertado… - su hermana puso una expresión de infinita alegría y fue corriendo hacia la habitación.

- ¡Mamá! – sonrió, con las lagrimas asomándose por los ojos – Dios santo, que alegría…

- Niña… - musitó Ana – siéntate… Abigail sonrió. ¿Cuánto hacía que su madre no la llamaba ‘niña’? Y en aquellos instantes, es como se sentía… una niña. Una niña pequeña. Una niña de su madre, de la madre que no quería perder nunca, de la persona… que había dado todo por ella. Por ella y por ________.

- Dime… - entrelazó sus dedos con la blanca mano de Ana.

- A… a las dos. – intentó abrir un poco más los ojos. Miró a ambas hijas. Palmeó en la camilla, donde estaba tumbada. ________ siguió la indicación y se sentó a su lado – Quiero que sepáis… - cogió un aliento de aire. Y aun que _______ y Abigail no lo sabían, Ana si lo sabía. Si sabia… que ese aliento de aire, iba a ser el último. – … que si me pasa algo… siempre estaré aquí. – se puso la mano, cerca del pecho izquierdo – No olvidéis jamás que os quiero… más que a… nada en este mundo… - miró a Abigail – Prométeme que si falto… te vas a casar… pase lo que pase…

- Mamá… no vas a…

- Prométemelo. – dijo Ana con un tono algo más elevado. Seguidamente sintió como la aprensión en el pecho aumentaba. Y esta vez, más fuerte que nunca.

- Te lo prometo. – dijo Abigail derramando lagrimas de sus preciosos ojos miel. - Y tu… - dijo Ana, utilizando sus últimos esfuerzos – se fuerte, te queda… mucho por vivir… - sonrió – quiero que seáis las dos mujeres más felices del mundo. Y nunca… nunca… dejéis… que un hombre… os ponga la mano encima. Las dos asintieron. - Os quiero… a las dos… muchísimo. – cerró los ojos. Su respiración se alentó. Del pulsímetro empezaron a salir unos ‘pips’ demasiado lentos.

- ¡Mamá! – exclamó Abigail levantándose – No, ¡no! ¡despierta! – sacudió un poco el cuerpo de Ana. - ¡Un medico! ¡Joder! Salió corriendo, en busca de un medico. Con el corazón en un puño, y nunca mejor dicho. _________ se quedó. Allí, plantada. Su madre les había dicho todo aquello por que sabía que eran sus últimos momentos. Observó la maquina. Aquella maquina aun iba, su madre aun estaba consciente.

- No me dejes, por favor… - murmuró ________ con las mejillas empapadas – Te necesito… mamá… - cogió su mano. Un médico y varias enfermeras entraron.

- Espere a fuera.

- No… ¡no! Soy su hija…

-Espere a fuera, por favor. – el médico la empujo.

- ¡Mamá! – gritó, teniendo la última imagen de su madre – Y tu tampoco lo olvides… no olvides que te quiero.

________ salió del hospital, corriendo. No podía creerlo, no podía. Sus oídos no escuchaban nada más, solo en ellos, retumbaban el último gesto de cabeza del médico. No ha podido ser, lo siento. Mamá ha muerto. Mamá… mamá está muerta. Y la última imagen, y las últimas palabras. Y no se daba cuenta de que había tormenta, de aquellas tan odiosas de finales de primavera. Y también le daba igual mojarse, y tampoco sentía la ropa húmeda. Solo la falta de respiración, el corazón… parecía que le hubiera dejado de latir, parecía que no sintiera nada. Las lágrimas salían, sin que ella se pudiera oponer. Quería hacer algo… pero no sabía el que. O quizás sí. ¿Y ahora? ¿Ahora su vida seguía teniendo sentido? Oh, no la tenía. No tenía ni el menor gramo de sentido. Su vida ahora si era una completa mierda. Quizás eso era una señal más de que debía desaparecer. Y entonces supo que hacer… exactamente eso. Desaparecer.

- No llores más. – le había dicho April – No tenías por qué avergonzarte de no decírmelo. Fue un error, un hermoso error. Sea quien sea el padre, Brian o Nick. Yo te ayudaré con el bebé… siempre que lo necesitas, aun que sean las tres de la madrugada, podrás llamarme. ¿Y de que había servido el alivio de las palabras de April? Ah, ayer de mucho. Pero hoy, _______ ni las recordaba. Solo se subió a la barandilla del mirador. Y que bella se veía la ciudad de Los Ángeles des de allí. Quería sonreír ante aquellas vistas, pero no podía. No sentía alegría, no sentía felicidad, por nada, ni por nadie. Quería morir, irse con su madre, al fin y al cabo, estar en un jodido lugar que estuviera mejor que aquel maldito infierno.

- ¡No! – alguien la cogió de la cintura, tan fuertemente que ________ sintió algo de dolor en el vientre. ¿Dolor? Ya no siento el dolor. Nada puede provocarme más dolor. – No hagas ninguna gilipollez, _________. Aun que en esos instantes no oyera nada, aquella voz era inconfundible.

- ¡Déjame! – gritó ________. Y seguía llorando. Y aquella puta pena no tenía intención de parar. Ni lo más mínimo – Suéltame, maldito hijo de perra… quiero tirarme… - se encorvó hacia el brazo, tirando de él. Pero las manos le resbalaban – Jodida lluvia – murmuró - ¡Que me sueltes! ¡Joder! – pataleó, intentando golpearlo. Y consiguió rozar el abdomen de Nick, pero a él le dio igual. _________ se ahogó en su propio llanto. Eso era el colmo. Ni suicidarme en paz ¿puedo?. El pié le resbaló, y cayó en el barro. Y le dio igual. Se apoyó contra la barandilla, de donde segundos antes estaba subida y encogió su cuerpo. La ropa chorreaba, transparentaba. Y le pesaba. Por todo, por no comer y porque el agua traía peso. Y ahora la mier.da de barro. Pero le dio igual ensuciarse. Deseaba que le cayera un rayo encima. Deseaba terminar con todo esto lo antes posible. El pelo se le pegó a la cara, a los hombros y al cuello. Apoyó la frente contra las rodillas, cubiertas por unos vaqueros, que si antes eran de un azul cielo, ahora eran de un azul marino, teñidos por gotas de lluvia.

Es corto pero sigo castigada-_-

Capítulo 44#

Semana de exámenes en casi todo el terreno del continente Americano. _________ no puede concentrarse, cada vez que abre un libro siente una opresión inmensa en el pecho… le recuerda a Nick, le recuerda en su profesor. ¿Qué hace en los Ángeles? ¿Es que no era profesor allí? ¿Es que ha dimitido? Madre mía, tantos cambios, no podrán ser buenos ni para él. Se toma un momento de descanso para ir al baño.

- Qué raro. – se extraña. Tira de la cadena y va hacia su habitación de nuevo. Gira las hojas del calendario. Levanta las cejas, pone morros. Y vuelve al baño de nuevo. - Me parece que Abigail tenía alguno por aquí… - saca algunas cosas de la farmacia. Al fin lo encuentra. – Aquí estas. Le quita el envoltorio y se dispone a usar el aparato. - Dios mio…

 

 

- Hola, soy Brian, ahora mismo no estoy… disponible. Ya sabes que hacer después del pitido.

_________ le dio al botón rojo y casi tiró el móvil, suerte, que, contra la cama. Se sentó, doblando las piernas y apoyando la cabeza en la pared. Se retiró el pelo, hacia atrás. Suspiró, intentando que las lágrimas no salieran de sus ojos. Demasiado peso… demasiado peso para una sola adolescente. Lo que me faltaba… un bebé. Tenía que hablar con alguien. Estaba claro, que, su hermana no estaba tampoco muy despejada para que ahora ella fuera y le espetara: Abi, ¿sabes qué? ¡Vas a ser tía!. ¿Y su madre? Nada… era la que peor estaba en esos momentos. De su padre, ni hablar. A saber, donde estaría. Si huyendo, por ahí, como siempre había hecho… o ya de nuevo, en el centro de rehabilitación. Oh, no, no en ese simple centro, que creían que podrían cambiar de mentalidad, a ese cínico de mierda. _________ pensaba que ya estaría, hasta encerrado en la planta de psiquiatría de un hospital, lejano.

- ¿Entonces? – murmuró ella, apoyando su frente contra las rodillas. - ¿April?

¿Cómo se lo tomaría su mejor amiga? Si era una… adolescente, como ella. ¿Y si la abandonaba? Dios, no… sería la gota que colmara el vaso. Cogió la chaqueta y el casco del escúter y se dirigió… hacia la casa de Joe.

Al oír un timbrazo corto, ya supo quién era. Joe abrió la puerta.

- ¿Qué pasa? – dijo viendo los ojos aguados de _______.

________ no contestó. Solo lo miraba. - Pasa, cariño… - Joe suspiró, pasándole un brazo por la cintura, y empujándola suavemente hacia dentro. _________ se sentó en el sofá, y empezó a llorar, desconsoladamente. - __________... – murmuró Joe abrazándola. - ¿Qué ha pasado?

- Joe… - ella correspondió al abrazo – ¿Está Nick por aquí?

- No…

- ¿de verdad?

- Te lo juro. – puso ambas manos en las mejillas de ella y la miró a los ojos – Créeme. _________ agachó la mirada.

- Estoy embarazada. Joe empalideció.

- ¡¿Qué?! __________ rompió a llorar de nuevo. - Shht, shht… - la abrazó de nuevo – Cálmate, ¿estás segura?

- Hice el test de embarazo y dio positivo… - murmuró sollozando.

- Dios mío. – Joe le besó la cabeza – Pero puede… que se equivoque.

-Noventa y nueve por ciento de fiabilidad… - agarró fuertemente a Joe.

- Joder… ¡joder! – a Joe le temblaron las manos. Al fin se atrevió a formular la pregunta - ¿Sabes quién es el padre?

- No. - _______ tiró los mocos hacia arriba – Puede ser Nick, puede ser Brian… puedes ser tu. Joe bufó.

- ¿Cuánto hace que no te baja la regla?

- Poco más de un mes y medio.

- Entonces yo no puedo ser. La última vez que tuvimos relaciones sexuales fue hace tres meses. – Joe le acarició la mejilla - ¿Tomaste precauciones con Brian?

- Siempre usa condón. Pero puede… que se haya pinchado.

- ¿Y con Nick? _______ negó con la cabeza. - Tomaba la pastilla. – dijo abriendo los ojos.

- ¿Tomabas algún otro medicamento para entonces?

- Antidepresivos, por lo de mi padre.

- ¿Sabes que si tomas otro medicamento junto con la píldora, la fiabilidad disminuye? ________ negó con la cabeza.

 

- En la mañana no me cogiste el móvil. – dijo __________. - ¿Qué hacías?

- Ayudando a mi padre… tenemos que colocar todo el parquet del piso. ¿Qué me querías decir, amor?

- Bueno… será mejor que lo hablemos cara a cara, Brian…

- Pero mi vida… no puedo salir, tengo que ayudar a mis padres a las reformas de la casa… ¿Tan grande es, que no me lo puedes decir por móvil? _________ suspiró. Cogió aire. El corazón se le encogió.

- Estoy embarazada. _________ se esperaba algo. Alguna exclamación. Un simple… ¡joder! Pero no hubo nada. Solo silencio. Aquellos seis segundos, se pasaron tan… eternos. - ¿Mi amor? – preguntó ella, a través del aparato.

- Si… - aun que no lo viera, podía sentir el pánico en su voz, se lo imaginaba. – Es que… me ha… sorprendido.

- Ya… Y de nuevo silencio.

- __________, somos demasiado jóvenes… no podemos…

- Tenemos ya dieciocho años.

- Sería mejor abortar.

- Sería mejor abortar, para ti.

- No… me refiero a nosotros, no solo a mí.

- No, Brian. Sabes lo que implica el aborto, yo necesitaría el acuerdo de mis padres, aun soy menor, y ahora mismo no estoy para decírselo a mi madre, y menos a mi padre… además… la mayoría de abortos tienen efectos secundarios, hasta puede producir la muerte si el cuerpo no está preparado… sin contar el tratamiento post-traumático ¿me pagarás, tu, todo eso? Sintió la respiración acompasada de Brian al lado del teléfono.

- Haz lo que quieras. – dijo al fin – pero yo no me hago responsable de bebé.

- ¿Eso es todo… - miró el teléfono, pero sabía que Brian ya había colgado – lo que me… amas? Y ahora, más que nunca, ________ se sintió perdida… completamente sola.

 

- _______ _______. – la llamó Brit. Ella se levantó del pupitre y fue hacia la mesa de su profesora de química. Volvía a tener mala cara, volvía a no comer, volvía a tener insomnio. Volvía a dolerle el corazón. Volvía a… a tener que acordarse hasta de respirar. - Has sacado un dos y medio en el examen. – dijo entregándoselo. Cogió la mano de _______ y la acercó a su lado. - ¿Pasa algo? – susurró. ________ negó con la cabeza, intentando no llorar. - Ya sabes que hago psicología… si necesitas algo…

- No, de veras. Estoy bien. – cogió el examen.

- Bueno… - suspiró y la miró – Últimamente vas muy mal. Ayer tuvimos una junta de profesores… y… si sigues así con los exámenes finales… no podremos darte el título de bachillerato… ________ metió los labios hacia adentro y asintió. Tenía que sacarse el bachillerato. Necesitaba sacárselo. Sus padres… no. Su madre, había estado pagando sus estudios, y no podía desperdiciarlos. Tenía que ponerse las pilas. ¿Pero cómo? Con todo eso que le estaba pasando últimamente… era… imposible.

Hora de patio. ________ no se veía en corazón de salir ahí afuera. Solo quería volver a su puta habitación, tumbarse en la cama. No existir. Olvidarse de todo, y que todo se olvidase de ella. Fue hacia el salón de música. Cerró la puerta detrás de ella y se dejó caer en la puerta. Ese era prácticamente el mejor lugar de la escuela. Al menos para ella, al menos… allí se sentía segura, se sentía bien. Sus rodillas se mojaban. Se dijo a sí misma, una y otra vez, que si esto seguía, que si su situación permanecía así de horrible… le cogería algo. Una chica normal de diecisiete años no puede sostener todo aquello. Se enjugó las lágrimas. Las piernas le temblaban, pero aun así, ella, se levantó. Siempre había sido… fuerte. Pero algún día, cercano, algo terminaría con ella. La fuerza se termina agotando.

- Cuanto hacía que no entraba aquí. – des de que Nicholas se fue. Acarició el piano. Recordando, que, la primera vez que había hecho el amor con él, había sido allí mismo, allí encima. Las lágrimas le invadieron los ojos, por enésima vez. Recordó sus propias palabras. Y es que, él, era lo único interesante en mi puta vida. Era su alegría, era quien hacía que estuviera feliz. Era lo único que la hacía poder seguir adelante. Y ________ nunca había odiado tanto tener que depender de alguien.

- Hey… La exclamación, la asustó. ________ se giró. Un fuerte abrazo le rodeó el cuello.

- April… - empezó a llorar, en el hombro de su amiga.

- Sht… tranquila. Estoy aquí… contigo. – la estriñó más contra ella. – no llores más, pequeña.

- No puedo más… - apoyó el mentón en el blanco hombro de April.– Me muero…

- No digas eso, tonta. No te vas a morir. – le dio un sonoro beso en la mejilla - ¿No lo recuerdas? Vamos a pasar a la selectividad juntas, vamos a entrar a la universidad, a estar cuatro asquerosos años más, metidas allí, y cuando salgamos, les vamos a restregar nuestra carrera a todos los inútiles que se burlaban de nosotras por querer seguir estudiando. Vas a venir a mi boda, voy a ir a la tuya. Vamos a ser vecinas y a decorar nuestras casas juntas. Y a los cuarenta seguiremos yendo a las mayores fiestas de la gran ciudad. __________ se rió. - Así me gusta, verte reír. Venga… ¿o no lo recuerdas? De fiesta en fiesta…

- … y tiro por qué me toca. – terminó de decir _______ con voz temblorosa.

- Así es. – las dos rieron, juntas. Amigas, des de siempre. Hasta siempre. – Y ahora quiero que me cuentes porque vuelves a estar con esta cara.

- Son tantas cosas…

- Pensé que con Brian estabas bien.

- Ese tío es un hijo de puta.

- Creo que mi _______ está volviendo – rió April. - ¿Qué ha pasado?

- Si te lo cuento…- _________ suspiró. Temía que April, que su mejor amiga, la abandonara por decirle la nueva.

- Si me lo cuentas, y tanto que me lo cuentas. Sabes mis peores secretos. Y pase lo que pase, siempre, siempre estaré aquí, contigo. _________ la miró. Orgullosa de ella. Orgullosa de haber encontrado a una amiga como April. Una sonrisa amarga se esbozó en su rostro.

- April… - dijo aun con las cuerdas vocales temblando – Sabes que mi madre está ingresada en el hospital. Sabes que Nick ha vuelto… y que lo rechacé, como una tal gilipollas que soy. Sabes que estuve trabajando casi de stripper para ayudar a mi hermana para su esperada boda. Sabes que mi padre se ha escapado, y te acabo de decir que Brian es el mayor de los cabrones. Así que también sabes que lo he dejado con la persona que creía que más amaba. – suspiró – pero lo que no sabes… - los ojos se le volvieron cristalinos. Cogió las fuerzas que le quedaban y fue sincera – lo que no sabes, es que, estoy embarazada.

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Que dira April?

Jaja me he conectado un rato a escondidas

Si uqieren saber más comenten y voten

Capitulo 43#

Joder, vamos, cógeme el teléfono.

- ¿Sí? – dijo Nick a través del teléfono móvil.

- Nick, soy Joe.

- Ya lo sé, tonto. – dijo él riendo. - Me alegro que ganases el primer premio… eso está muy bien, lo vi en el New York times.

- Gracias.

- ¿Te pasa algo?

- Bueno… aparte de que eché a Valeria de casa. Y de mi vida

- Hombre, aleluya. Dos arpías menos.

- ¿Dos? - Primero Taylor, luego Valeria. Estoy orgulloso de que te des cuenta tu solito de que mujeres te convienen.

– Aun que con una te equivocaste de lleno.

- Bueno ya…

- No estás así solo por la zorra de Vale.

- Ah, no si te parece. La fui a buscar a la oficina y la encontré en una reunión. Con su fabuloso ayudante.

- Oh, a mi querido hermano le han puesto los cuernos.

- ¿Te hace gracia?

- Se que a ti también. No amabas a Valeria, y no la has amado nunca, y te la sopla que estuviera acostándose con otra, es más, ya lo sabías. ¿me equiboco? El silencio lo delató. - ¿Ves? Ahora, si me dejas, me gustaría saber que es lo que realmente te pasa.

- Ayer hablé con ________. Vino a Nueva York, por eso del traslado de la discoteca.

- ¿Y que tal?

- Mal, hablamos muy poco y se ha ido hoy. Y me he dado cuenta…

- De que la sigues amando.

- Así es.

- Pues tendrás que volverte a ganar su pequeño corazoncito. Y está resentida… y está con otro, así que no lo tienes fácil.

- ¿Con otro?

- Si. Brian… uno de su clase, por lo que me ha contado.

- ¿Es que te lo cuenta todo? – masculló bufando.

- Soy uno de sus mejores amigos. – le restregó Joe.

- Joder… ¿Y ya que eres tan…?

- No te pienso ayudar. Te las apañarás solito, yo te advertí de que _______ era lo que te convenía, pero tu, con tu puto orgullo, no me hiciste caso. Nick se quedó pensativo. - ¡Ostia! Gracias Joe, tengo una idea… - sonrió a través del aparato – ya nos veremos, dentro de poco me verás en Los ángeles de nuevo.

- Tus ideas me asustan. – Dijo Joe, cuando Nick ya había cortado la llamada, mirando el teléfono… y suponiendo lo que su hermano iba a hacer. – El dinero no trae a la felicidad, Nick…

 

 

Dios mío. ______ no podía dejar de llorar, al recordar la imagen de su madre, tumbada en la camilla, llena de moratones, de heridas. Su respiración era profunda, pausada, y la maquina iba pitando continuamente pero a la vez lento. Y no era consciente… no abría los ojos, no hablaba. Y para colmo, el día anterior había visto a Nick… se lo había tenido que encontrar… y sin saber porque, se había presentado a su audición. Las lágrimas le produjeron un cosquilleo al bajarle por las mejillas y la barbilla. Seguía sintiendo algo muy fuerte por Nicholas, demasiado. Y no quería hacer daño a Brian. ¿Por qué coño ahora tenía que tener el corazón dividido en dos trozos? Y a uno ni siquiera le correspondía… Ella estaba segura de que Nick, al menos, se había olvidado completamente de todo lo que habían pasado juntos. Era una pasada, haberlo visto de nuevo… la había estremecido hasta el último pelo de la cabeza. Abigail entró rápidamente al cuarto. Sobresaltó a __________.

- Dios, enana, no sé cómo te lo has hecho… - la abrazó – pero gracias, muchísimas gracias… ________ la miró con una cara interrogativa. - El sobre… con… dos mil quinientos dólares… - Abi no dejaba de sonreír.– Es tuyo ¿no? Si no, ¿de quién? ________ no sabía que responder. Solo sonrió. - Tengo que llamar a Diick. – corrió hacia a fuera. Abigai parecía muy contenta por un dinero… que ni siquiera ella le había dado. Pero __________ sabía que en el fondo… a su hermana le había afectado tanto como a ella el estado de su madre. Miró por la ventana. Y en aquel momento… vio el coche de Nick, desalojando uno de los aparcamientos de en frente de su bloque de pisos.

 

Joe abrió la puerta, aún endormiscado. ________ se hizo paso ligero entre la puerta y el robusto cuerpo del bombero.

- ¿Qué pasa, cariño? – dijo bostezando.

- ¿Tú lo sabías? - _______ se sentó en el sofá.

- ¿El qué? – dijo Joe cerrando la puerta y sentándose a su lado.

- Nick. Hoy… hoy se coló en el piso de mi hermana, no me preguntes como lo hizo, por que no lo sé. Dejó un sobre con una cantidad muy alta de dinero.

- No me jodas. – dijo Joe riendo.

- ¡Tú lo sabías! – le espetó ________ mirándolo mal. – porque…

- Nena, yo no lo sabía. Hablé con él el otro día para felicitarle… ganó el premio y todo eso… me dijo que tenía una… ¿idea? Y bueno, supongo que era esto.

- Ese hombre es idiota

- Un idiota al que aún quieres.

- No. - __________ negó con la cabeza – Ahora, ahora que estoy bien con Brian, no puede… volver. ¿Qué pasó con la chica con la que estaba? Joder, ¿no decía de rehacer nuestras vidas? Pues entonces, yo estoy en ello, que siga él con la suya.

- _________, no me mientas. Sé que tu aun lo quieres… y pondría la mano al fuego, que si ahora mismo Nick se presentara delante de tus narices, arrepentido, tu lo perdonarías. __________ no dijo nada.

- Yo ahora estoy bien con Brian.

- Y yo no digo lo contrario. Pero si no me equivoco, no sientes lo mismo con él que lo que sientes por mi hermano. El silencio la volvió a delatar.

- ¿Pero ahora tú que eres? ¿Cupido?

Una ronca y preciosa carcajada salió de la boca de Joe.

- Solo digo lo que pienso. – Aun que me gustaría que fueras más mía que de mi hermano, solo busco la felicidad entre dos seres a los que amo.

- Está bien, y si lo sabes ¿Por qué preguntas? Además, apuesto a que si lo ha dejado con su perfecta novia es por algún motivo en concreto, y no exactamente por qué me siga amando. Joseph se pasó la mano por el pelo, buscando alguna excusa. Solo podía quedarse callado, no podría mentir a __________.

- ¿Ves? ¿Qué pasó entre ellos?

- No es por eso… de veras, hablé con él, sigue estando muy pillado por ti. ¿Crees que te daría tal cantidad de dinero si aun no te amara? Y tú ¿hubieras ido a su audición si ya no lo amaras?

- Joseph Jonas, respóndeme a la pregunta anterior. – dijo ella sin dejarlo de mirar seria. – Quiero saber por qué ha vuelto el cara dura de Nick.

- Su novia... lo engañó con otro.

- Lo sabia…

- _______ se dio la vuelta y se frotó los ojos, intentando no llorar – Y como siempre, yo termino de segundo plato.

- Tú no eres el segundo plato de nadie. – Joe la abrazó por la cintura y le besó la cabeza – Conozco a mi hermano pequeño más que a nadie en este mundo, y sé que no ha vuelto por lo de su novia… además la dejó él a ella.

- Hombre, creo que tan gilipollas, no es… - _______ se giró, y tiró los mocos hacia arriba. – pero bueno, dejémoslo… ya no quiero saber más de él.

- ¿De verdad? – la voz de Nick le puso la piel de gallina. Alzó la vista hacia la puerta del corredor, donde se encontraba aquel maldito hombre, tan sensualmente como solo él sabía ser, apoyado en la puerta.

Nicholas se acercó a ________.

- Vaya encerrona. – miró a Joe enfadada - ¿No me podías haber dicho que estaba aquí? Joder, Joe.

- Si te lo hubiese dicho, des de un principio no hubieras ni entrado. – Joseph se encogió de hombros. – mejor os dejo solos.

- ¡No! No tenemos nada de qué hablar. Joe hizo caso omiso de las palabras de ________ y se fue hacía su habitación. Ella miró de la peor manera a Nick, y se giró, para marcharse. Pero él la detuvo.

- Espera.

- ¿Qué quieres? – Volvió a girarse. Clavó sus grandes ojos en los pequeños color chocolate de Nicholas. - ¿Qué quieres? ¿Qué me vuelva arrastrando a ti? ¿por unos malditos billetes? Si es eso, olvídate de ello. Ya te devolveré el dinero lo antes posible.

- No quiero el dinero, te lo puedes quedar. No me debes nada. Al contrario… te lo debo yo a ti. – la abrazó, contra su cuerpo, sin dejar que se marchara. ________ soltó las peores palabrotas que se le pasaban por la mente.

- ¡Nick! Déjame… ¿Ahora quien es el crio? Joder, fuiste tú el que huiste, yo me quedé afrontando la puta realidad, sabías lo mal que estaba, psicológicamente por todo lo que me está pasando y aun así, añadiste más leña al fuego… humillándome, haciendo que ya no me quedara ni una miga de orgullo hacia mí misma.

- Lo sé… lo sé… y lo siento, joder… - ¿Llora? – Solo quiero que me perdones… solo quiero que sepas, que te necesito… que no me di cuenta de lo mucho que te amaba hasta que faltaste en mi vida. Todo era tan… especial… cuando el tiempo lo pasaba a tu lado… __________ no pudo evitar que se le cayeran las lágrimas. Dejó de forzar. Nick escondió la cara entre su cabello y __________ sintió su aliento contra su cuello. Cerró los ojos. Brian.

- Nick… no puedo…

- Si, si puedes… solo tienes que darme otra oportunidad. Te juro que no la desaprovecharé, te juro que… que te haré la mujer más feliz, a mi lado.

- Yo ya lo era… - lo miró, con lagrimas en los ojos. Y por segunda vez en todo ese tiempo, pudo ver un destello de lágrimas en los de Nick. – pero ahora estoy con Brian. Y vuelvo a ser feliz. Nick no podía creer lo que sus oídos escuchaban. Nunca se había imaginado lo que la persona a la que más ama, podía causar en él. Y ahora mismo, cuando __________ le dijo esas puñeteras palabras, desearía haber muerto.

- Sal ya. Sal completamente de mi jodida vida, Nick. – se giró y la vio desaparecer, de aquella casa, donde almacenaba tantos y tantos momentos con ella, donde todo… le recordaba exactamente a _________.

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hASTA AQUII(:

Siiento no haber subido pero no vei votaciones /=

Jajaja y por que me han castigado sin ordenador xD

S-J me encanta tu capitulo nuevo pero no me dejan comentar

Me pondre al día con él movil (Sin que se entere mi madre xD)

Comenten y voten(:

Un besiito

Capitulo 42#

‘Nick, he tenido que ir a la empresa, las reuniones que de dije. No llegaré hasta alrededor de las once y media. No me esperes para cenar’. Nick arrancó la nota de la nevera y la tiró a la basura, haciendo un pequeño juego de básquet. Aun se preguntaba que hacía con una tipa como Valeria. Era una mujer espectacular, si… pero no sentía, lo que debería sentir por una mujer que resulta ser su novia. Él creía que volvía a estar enamorado. ¿De Vale? Quién sabe, aun que lo más probable no era un sí. Echaba de menos algo…

- Bueno, vamos a ver… - Abrió la nevera – Oh, fantástico, tampoco has ido a comprar, cariño. Cerró de nuevo esa puerta, de mala gana, y volvió a ponerse la chaqueta. - Supongo que antes de la audición tendré que comer algo. Miró el reloj. Aún eran las ocho. Salió a la calle y se acercó al supermercado más cercano a hacer unas rápidas compras.

- Serán diecinueve con noventa y cinco. – le sonrió la señora de unos cuarenta años a Nicholas.

- Tome, no me de los cinco centavos. – cogió las bolsas y travesó las puertas automáticas. Una bolsa se le rompió. - Mierda, ¿es que todo me tiene que salir mal? – se quejó dejando la otra a su lado. Una joven salió del supermercado, bebiéndose un Red Bull. Se paró a ver que le pasaba.

- ¿Necesita ayuda? Para colmo, Nick odiaba que le hablaran de usted. Pero en esos momentos, no se fijó en si le hablaban de usted, de tú… o en que mierda de tiempo verbal. Reconocería esa voz aun que perdiera parcialmente la capacidad de escuchar. El corazón le latió tan fuerte que se asustó, temiendo que le cogiera un ataque de ansiedad. Levantó la vista.

- ¿Está bien? – repitió la chica.

Ella se agachó, poniéndose en cuclillas en frente de él. ________ se quedó mirando a aquel hombre. Dios mío… es él. Abrió los ojos. Pero intentó disimular su sorpresa. Nick también la miraba, alucinando.

- Eh… s…si. Lo siento… es que… pensé que eras otra persona. – No puede ser ella, joder. Oh madre, no me ha reconocido. ________, como si de verdad se acabaran de encontrar por primera vez lo ayudó a recoger las cosas y fue a buscar otra bolsa en el supermercado. No, no es ella. Esta chica tiene el pelo más oscuro, va muy, demasiado, maquillada… está más delgada y estirada que mi… que ________. Y lleva unas ropas que ella nunca llevaría. Hay Nick… no quería reconocerlo. Pero su voz, y sobre todo… aquellos ojos, aquellos grandes ojos, eran jodidamente parecidos a los de ________.

________ siguió andando por la calle. El corazón aun no se había calmado. Se apoyó en una pared, intentando tranquilizarse. Pero en esos momentos, esa era la cosa más imposible del mundo.

- Dios mío, Nick, eres gilipollas. – suspiró – Y yo imbécil. ¿Por qué mierda no le he dicho nada? ¿Por qué mierda no le he dicho… si, si soy la que tu imaginabas que era? Dios, no había podido dejar de mirar los pequeños ojos chocolate, los graciosos rizos que adornaban su cabeza ¿Por qué no me di cuenta antes de que era él, joder?… Y su cara, su perfecta cara, con esa sonrisa que le temblaba… por la misma sorpresa que ella… por las pecas que tantas veces había besado… por esa nariz recta que ella adoraba… joder, por todo. Se sentó en el suelo de la calle, intentando recuperar la puta compostura, que tardaría, mucho, en llegar de nuevo. Las piernas aún le temblaban. ¿Cuándo se había vuelto a sentir como una mocosa de once años teniendo su primera cita? Miró hacia el suelo. Sin querer, en el tacón del pie derecho se había pegado un folleto de propaganda. Se lo quitó del talón y… y lo ojeó de pasada. Había muchos dibujos, muchos nombres, cuando lo vio volteando por el aire. Pero el único que no pasó desapercibido para ella fue el de Nicholas Jonas. ‘¡No te puedes perder la fantástica audición en el New York center! ¡Ven hoy a las once! Te esperamos…’

‘Un aplauso para, ¡Nicholas Jonas!’ Nick se terminó de arreglar la pajarita. Era su turno. Se sentó en el taburete del piano, estirándose un poco la chaqueta de la americana. Era el favorito del público, no cabía duda. Los jueces estaban atentos a cada gesto que él hacía. Los focos se apagaron, y ahora, lo único que iluminaban era a Nick y al precioso piano negro. Las melodías empezaron a sonar, él se dejó llevar, como siempre lo hacía. El jurado hablaba entre ellos. Él miró alternativamente hacía el público. Estaba claro, no veía a Valeria por ninguna parte. En la nota ponía… ‘Alrededor de las once y media’. Y ya eran las once y media… ¿Por qué cojones no estaba ya allí? Siempre enganchada al trabajo… o siempre enganchada a alguien del trabajo. Pero la imagen de Valeria se esfumó en cuanto vio una cara, una cara angelicalmente conocida. Joder, si es ella… está en Nueva York. No pudo evitar quitar la vista de la hermosa chica… parecía que el resto del público no estaba, parecía que ella… que ella brillara más que nada, que fuera una estrella que era iluminada, con luz propia, en medio de un manto oscuro. Y solo tenía ojos para ella.

 

________ se movió entre el público cuando se percató de que Nick había clavado la vista en ella. Él terminó de tocar. Pero no escuchaba los aplausos y silbidos. No veía las sonrisas de victoria de la gente. Tan automáticamente, se levantó del taburete, una ligera inclinación de cuerpo.

- Gracias. Y desapareció. Tenía mil preguntas, y en todas… en todas estaba _________.

La vio de espaldas, esplendida, con un minivestido rosa pálido, unos tacones de un rosa más fuerte y el pañuelo y el bolso de color negros. Ahora se daba cuenta de que la chica de antes si era ella, pero mucho más maquillada… y con ropas de fulana. La espalda la tenía descubierta, y aquel color de pelo algo más oscuro, le quedaba perfecto a su hermosa melena… que Nick tanto adoraba.

- Espera… - murmuró - ¡_______! La pronunciación de su nombre, hizo que casi se le parara el corazón. Se giró. Nick la observó. Dios, se había adelgazado. Pero seguía siendo tan sexy. Vistiese con un vestido de gala, con minifalda o con uniforme escolar. Siempre estaba estupenda.

- ¿Qué? – murmuró ella con un hilo de voz. Si parpadeaba, no podría evitar que las lágrimas le cayeran por las mejillas de nuevo, como cuando se fue. Si hablaba más, la garganta le quemaría, hasta ahogarse en los siguientes sollozos. Si, Nick no había podido olvidar esos ojos. Esos ojos que había visto, des de llenos de placer, pasando… por llenos de amor, de cariño, para él, solo para él… hasta llegar a las lágrimas y a la tristeza. Él no quiso recordar ese momento. Había sido un completo capullo.

- ¿Qué haces aquí? – le dijo acercándose de ella. Pero ________ dio unos pasos atrás. Como si fuera… como si él fuera quien sabe qué. - Cosas del trabajo. – dijo ella, sin querer dar más explicación.

- ¿Trabajas? – dijo Nick esbozando una sonrisa – me alegro de que te hayas puesto las pilas.

- Si, trabajo… pero no por gusto. – intentó sonreír.

- Joe me contó algo. Joe. Joder es verdad. Lo había llamado hacía una semana. Le había contado que había estado con _________, que le había contado… que trabajaba en una discoteca como camarera. Para poder ayudar a su hermana con la boda. Dios… Nick nunca había conocido a una persona más buena.

- Pero ya lo dejé… era bastante incomodo. Supongo que, sabiendo como es Joe, te lo habrá contado – hizo una mueca.

- Bueno, si… y me alegro de que lo dejaras. – Se acercó, ahora _______ no se retiró. Él le frotó un brazo. Y la simple friccion hizo que ________, en aquellos momentos, fuera vulnerable. - La de antes eras tu. – no era una pregunta, era una afirmación. ________ asintió con la cabeza. – Has cambiado… poco, pero has cambiado.

- Pues resulta que no me reconociste.

- ¿Por qué te has adelgazado tanto? – dijo Nick ignorando su comentario, aun que no era del todo cierto. No había querido admitir que ________ pudiera estar allí, por la obsesión que tenía en olvidarla. Y estar hablando con ella, no ayudaba. Tenía que haberse ido.

- ¿Y aun te lo preguntas? – le espetó ________ frunciendo el ceño y inclinando la cabeza. Y la verdad es que no… es que, suponía, que lo había llegado a pasar mal. Pero que muy mal… por su culpa. Mientras, unas cientos de personas, se preguntaban a dentro… ¿Dónde está Nicholas Jonas?

 

________ se subió al avión de vuelta. Nick y ella no habían hablado mucho más. ¿Para qué? Además… volverlo a ver, volver a escuchar su voz… solo la hacía sentirse peor. Y no quería. Esperaba llegar pronto a Los Ángeles, para ver a Brian, y olvidarse de todo… como lo solía hacer el, como solía hacer que ella se olvidara de todo. O al menos lo intentaba. Se sentía bien, muy bien con Brian. No sabía aun, por que se había presentado en la audición de Nick. Y aun, no sabía muy bien porque ________ lo había ido a ver el domingo.

 

Nick estaba mirando hacía el techo. Las ocho de la mañana y no podía dormirse. Valeria no ha venido. __________ Si. ________... Joder. Cuando la que tendría que haber estado en primera fila, es mi novia. La que está… ocupando su puesto, es ________. Dio una semi vuelta en la cama. El corazón se le encogió. Pero al fin, por lo menos, pudo admitirse a si mismo que aún amaba a _________. Que siempre la había amado… y que si, que había sido un completo capullo en hacerle daño… y un completo gilipollas en dejar escapar una mujer así.

 

________ llegó al piso de Abi destrozada. Tan psicológicamente, como físicamente. Y para colmo, esta semana estaba repleta de exámenes. Era lunes, y para nada iba a ir ahora a clases. A parte de que ya eran las nueve, se ducharía y se iría a la cama. Si no vomitaba antes. Se sentía mal. El trabajo de las narices, ver a Nick, y saber que esta con otra… y ahora aun quedaba más de un mes de instituto. Dejó de nuevo otro sobre marrón en la mesa de la cocina, para que cuando Abigail llegara, se lo encontrara. Al menos, a ella, le alegraría el día. Estaba orgullosa de si misma… pero lo único que quería era irse a la cama. Cuando estuvo realmente lista, hasta con el pijama puesto, aun que el pelo, un poco húmedo por la relajante ducha, el oportuno móvil sonó.

- ¿Sí? – dijo con pereza.

- ______... – la temblorosa voz de Abigail sonó a través del móvil.

- ¿Qué te pasa? – murmuró. Sabía que nada bueno.

- Joder… yo… no me cogías el móvil…- lo tenía apagado, en el avión no podían estar encendidos.– Y… ostia… mamá está en el hospital. – dijo finalmente.

- ¿Qué? – masculló. Las lágrimas se acumularon en los ojos de ________. - ¿Qué le pasa? La voz de Abigail se ahogó a través del móvil. Y no podía hablar. Lo único que ________ oía era su llanto. Era una cosa demasiado fuerte, para que Abi estuviera de esa manera. Al fin, entre sollozos, y con poca voz dijo:

- Papá se escapó del reformatorio. Ha ido a por ella. – la voz le tembló, estallando de nuevo – está a punto de morir.

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Hasta aquii Graciias por sus comentarios y sus votaciones

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Un besiito♥

Capitulo 41#

Y hoy hacía calor. Este tiempo está loco. El suave viento acariciaba la cara de ________. Su pelo estaba alborotado, pero era bonito de ver… aquella larga melena  moviéndose libre. Se colocó las Ray-Ban encima la cabeza. Alguien puso un bonito clavel delante de sus ojos. Sonrió y se giró.

- Hola. – sonrió cogiendo el clavel.

- ¿Cómo estás? – dijo Brian dándole dos besos. ________ se fijó en sus ojos. Hoy eran semi verdes. Ese hombre… era precioso, joder. Cualquier chica moriría por tenerlo, por pasar una noche con semejante cuerpo entre las piernas… pero él no lo tenía creído.

- Bien, muy bien. – Sonrió oliendo el clavel - ¿y esto?

- Una flor bonita, para una chica espectacular. __________ se sonrojó.

- Eres un pelota.

- Puede… pero te gusta. – ella se rió. Se sentó en el pequeño murito de piedra que separaba la arena de la playa de las baldosas de la calle. El ruido de las olas profundizaba la escena, y el sol… hacía que Brian se viera más guapo, dentro de lo que cabía. El vestido de volantes de ________ bailoteó un poco.

- ¿De qué querías hablarme?

- Vamos a andar. – sonrió y sacándose las bambas, las cogió y caminó hasta que la arena cubrió sus pies – Ven, vamos. – sonrió y le tendió una mano. ___________ se quitó las sandalias de tacón y las cogió con las manos también. Se rió y fue hacía él. Le cogió de la mano. Brian entrelazó sus dedos con los de __________, y a ella no le molestó. Un paso, otro, levantando algo la arena. Empezaba el buen tiempo de nuevo, pero aun no era verano, y la playa estaba vacía. Caminaron, mojándose los pies con el frio agua del mar. Brian la miró de nuevo. Ella se colocó un mechón detrás de la oreja.

- Eres preciosa. Una nube cubrió el sol.

- Y tú.

- ¿preciosa? – se rió Brian.

- No, guapo… tonto.

- Oh, guapo tonto… buena combinación. – volvieron a reír. __________ se sentía muy a gusto con él.

– me vas a decir ya lo que me tenías que decir. Brian no perdió su sonrisa. Paró estirándola de la mano, posándola contra su cuerpo. Inclinó la cabeza y levantó la de _________ que lo miraba. Su cálida mano acarició las rosadas mejillas de ella. Y la besó.

 

Te amo. Te amo más que a nadie. Eres especial, eres única… eres mi princesa, mi reina. Soñaba con tu sonrisa, con tus ojos, con una chica como tú. No quiero pensar en mi pasado, no quiero… pensar en el futuro. Porque si tu no aceptas estar conmigo ahora, en el presente… no veo un futuro sin ti. Y si tú sientes lo mismo, no me rechaces… no te hagas daño, no me lo hagas a mí. Se mía, ________... te necesito, te necesito des de el primer momento en que te vi.

_______ escondió la cara en la almohada. Era la primera vez que lloraba tanto, des de que Nick se fue, claro. Pero ahora… ahora ¿Qué?. Brian la había enamorado, era tierno, sentimental, le prestaba atención, y no le importaba lo que la gente decía. Le había hecho el amor… en un lugar que ella nunca hubiera pensado. Había sido el momento más bonito de su vida, y él… había sido tierno. Tanto que, ________ se olvidó que ese acto se hacía para obtener placer. Tanto… que su perspectiva cambió a… a parecer saber lo que era amor. La había apoyado contra un árbol, en un campo de trigo, que parecía oro, cuando el sol se estaba poniendo… y allí la había querido. Brian era un cielo. Y había aceptado con mucho gusto ser su novia. Hacía más de tres meses que lo conocía… y la había tratado como ningún otro hombre la había tratado antes. Incluso Nick, que pareció ser el más bueno, hasta ahora. Pero ese no era el problema. El problema, es que cuando amas a dos personas a la vez, es que a una no la quieres realmente.

 

- ¿Cómo que me traslada? - ________ dio un par de vueltas a la habitación. Aferrándose al móvil - ¿Este fin de semana? ¿Qué cierra por verano? Ah… entiendo… ¿En Nueva York? Está muy lejos… bueno… pero no tengo… ah en ese caso… pero… ¿solo algunos fin de semanas?... ajá… vale… entonces… intentaré ir… vale… adiós. – colgó.

April la miró alzando una ceja.

- ¿Qué pasa?

- La discoteca en la que trabajo cierra de vacaciones… no abren en todo el verano.

- ¿Y?

- Me trasladan a otro pub… mucho más grande, mucho más exitoso, de mucha más categoría. Me ha dicho el dueño de esta discoteca que el otro día el tipo de este pub me vió y quería contratarme para el suyo, dice… que le parezco que doy buena imagen: juvenil y bonita. April se rió.

- ________ tía buena… la, la… - tarareó su amiga. – Bueno… - se aclaró la voz - ¿entonces? ¿Qué harás?

- Me pagan el vuelo a Nueva York.

- ¿Nueva York?

- Si…

- ¿Sabes qué significa eso?

- Si. La gran manzana, el paraíso de los grata cielos, el sueño de toda mujer, las mejores tiendas… joder, es estupendo.

- Ajá… ¿y te ha dicho cuanto te pagaran por estar un par de noches de camarera allí? - No sé… pero solo estaré la noche de sábado a domingo.

- Bueno, con eso se supone que ya te tendrán que pagar unos setecientos pavos bien buenos.

- ¿Qué dices?

- Nena, es Nueva York. _______ pensó.

- Mierda…

-¿Qué? ¿No te gusta la idea? – April abrió los ojos.

- Si, si.. pero no es eso.

- ¿Entonces?

- Nick está allí.

 

Nueva York es demasiado grande para que te lo encuentres. Se lo fue repitiendo una vez tras otra, como se lo había repetido April durante esa semana. Aún no creía que su madre le hubiera dado la autorización para viajar… hasta la gran manzana. Pero estaba contenta… cuando le explicó el motivo. Claro que no le dijo: mamá, trabajo de camarera en un pub. Pero si le dijo: estoy ahorrando dinero para la boda de Abigail… y tengo que ir a Nueva York, será solo este fin de semana. Había alguna que otra turbulencia. Y el corazón le iba a cien por hora. En parte, no quería ver nada, de nada… a Nick. Pero en parte, su corazón lo deseaba. A lo lejos ya se podían distinguir las luces de lo que era la pista de aterrizaje. Cuando desembarcó fue a buscar su equipaje, de tan solo un fin de semana. April la había convencido para que, en más de una noche, se quedara con dos de ellas… o si la cosa iba a mejor, tres. Un hombre la esperaba con su nombre en un cartel. Le dijo que subiera al taxi y la llevó hasta un hotel. _______ miraba fascinada por la ventanilla. Claro que no iba allí para comprar, la cosa no estaba tan bien como para eso. Iba allí… no a gastar, si no a ganar. Sonrió miró su móvil. ‘Te hecho de menos, solo hace un día que no te veo y ya te necesito’. ¿Cuando mierda Nick le había dicho eso? Ya basta… Nick ya no está, se fue. Para siempre.

 

La discoteca estaba abarrotada de gente. Ya era la segunda noche que pasaba en Nueva York. Y al menos aquella vez no la habían hecho vestirse como una completa prostituta; aun que la ropa era igual de arrapada. La estilista la había maquillado demasiado. Con una falda que me aprieta el culo y doce quilos de maquillaje.

- Nena, me pones cuatro birras.

- Claro. - ________ se giró a coger los vasos para cervezas.

- Fiu… - gimió el hombre, junto con sus amigos – Vaya, una niña bien dotada ¿eh? ________ no hizo caso del comentario. Sirvió la caña.

- Doce dólares.

- ¿No me lo puedes rebajar?

- No soy la jefa, solo cumplo ordenes.

- ¿Y también cumplirías las mías? – se burló el hombre de la barra, sus amigos rieron. ________ siguió con su faena – Venga nena, te hago a cambio un favorcito. – le dijo apretando una de sus nalgas.

- ¡Quítame las manos de encima! – Cogió una de las cervezas y se la tiró en la cara. ________ atravesó la discoteca, hasta donde estaba Billy; el propietario del pub. Abrió la puerta de su despacho y se lo encontró in fraganti con una de las camareras. - Oh dios mío, esto es de locos. – cerró la puerta – cuando estés libre me lo dices. Se dirigió hacia el vestuario. Billy, subiéndose los pantalones a toda prisa, fue detrás de ella.

- ________, espera, no es lo que…

- Joder, os he visto en pleno polvo y me dirás que no es lo que parece. - ________ se rió - ¿Qué más da? A mí eso me da igual, y no te preocupes, que no diré nada. – dijo sin disminuir el paso hacia los vestuarios del personal. – Ahora, si me permites, me cambio, me das el dinero y me voy.

- ¿Cómo que te vas? Estamos en plena fiesta de entrada al verano.

- ¿Y? Ya no aguanto más. Preferiría trabajar repartiendo pizzas. No pensé que este trabajo llegara a ser tan humillante.

- Venga nena, termina esta sesión y te pago los setecientos.

- No, me voy ya. Dame los quinientos y ya estamos en paces. Billy entró con ella en los vestuarios. No había nada. La cogió de la muñeca y la estampó contra su fornido cuerpo de gorila. Mucho musculo, poco cerebro.

- Venga… - dijo inclinándose – Bueno… quizás prefieras hacer otra cosa que no servir en la barra… - le susurró en el oído – Así salimos ganando los dos… y te pago los mil. La cifra hizo que ________ tuviera un escalofrío. ¿Pero qué digo? No pienso follar por dinero. Se apartó de Billy.

- Déjame en paz. Dame los quinientos, que me voy.

________ salió contenta del local. Quinientos, más otros cuatrocientos. Eso le pasa a Billy por *******. Se va a llevar tal sorpresita cuando abra la caja… ¿Qué diría su hermana cuando le entregara otro sobre con novecientos pavos? Dios mío, ni de broma lo aceptaría, sabiendo lo cabezota que era. Pero al menos los quinientos los tenía que aceptar. Ya vería que haría con los cuatrocientos que ‘había tomado prestados de la caja de Billy’. Lo que no sabía _________ es que aquella felicidad le duraría tan poco.

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Notición en el proximo capitulo se encuentra Nick jajaja y sera EXPLOSIVO

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Un besiito♥

He vuelto 40#

El llavero con su inicial giró sobre sí mismo. Abrió la puerta, cuidando de no hacer ruido. Era la una de la madrugada, y supuso que su hermana ya estaría durmiendo… o quién sabe. Dejó caer la chaqueta al suelo. Se escucharon ruidos en una de las habitaciones. Oh, si… durmiendo, o quién sabe qué haciendo. Estaba claro que Diick había venido a visitar a su hermana. ________ sonrió y se metió en el lavabo. Cerró el pestillo y dejó caer los leggins, el jersey, al suelo. Luego la ropa interior. Se miró en el gran espejo del baño. La pintura se le había escurrido, el rímel se esparcía hasta casi rozar la mejilla. El pelo que se había arreglado antes de ir a trabajar… - a trabajar; que bien sonaba eso… pero que malo era llegar allí y vérselas con todo el panorama – se le había encrespado. Pero aún y así se vía bien. Nick había hecho que su autoestima bajara hasta los suelos – que se preguntara, cada y uno de los jodidos días de esos penosos meses ¿Qué es el que había hecho mal? -. Pero poco a poco, volvió a subir, hasta poder tener la suficiente confianza con ella misma, de nuevo. Encendió la ducha y cogió la alcachofa. Hasta que estuvo tibia. Apartó las cortinas de la ducha, metió una pierna, con cuidado de no resbalar. Luego la otra. La piel se le puso de gallina. Parece mentira que estemos ya rozando el verano. Dejó que el agua caliente le recorriera el cuerpo, que la limpiara. Y ojalá el agua pudiera limpiar toda su mente, igual que lo hacía con todo su cuerpo. Ojalá.

 

______ se terminó de arreglar la cola alta. Tienes que dar buena impresión. Eso mismo le había dicho su madre cuando era pequeña, y tuvo que ir a un juicio. El jurado se fija mucho en las pintas de uno; le había dicho mientras la veía como se terminaba de poner aquel precioso vestido beige, junto con una americana negra. _________, cuando era pequeña, no entendía nada de lo de los tribunales, ni de los jueces y todas esas mierdas. Se dijo a si misma que nunca asistiría a uno, que eso eran cosas de mayores, y que ella no entendía ni papa de esos royos de policías y casos.

- Y mírame ahora. – Se dio la vuelta, observando cómo le quedaba aquel minivestido azul claro. Tacones negros y la americana, para mujer, del mismo color. Se había maquillado ligeramente. Y sus laterales los adornaban dos pendientes de perlas blancas envueltas en una capa de plata de ley. Fue a coger el pequeño bolso. Total, no necesitaba mucho… solo era un último detalle.

- ¿Estás lista? – dijo gritando al aire, sin saber muy bien en que parte de la casa se encontraba Abi.

- Si… - La vio salir de la cocina con una taza de café en la mano, mezclando el azúcar con una cucharita en la otra. – me termino el café y vamos… seremos puntuales. – le sonrió, mirándola – pareces mayor, estás muy guapa.

- Tu pareces más joven – se rió ________ - unos… veinticinco.

- Que gracia… tengo casi veintiocho ya, ja-ja – dijo Abi.

- Eh, pero en serio, los pantalones negros y la blusa te quedan estupendos. – la miró – pero suéltate ese moño, que pareces una vieja.

- ¿No que parecía joven?

- Si, si te soltaras esa bonita melena negra que tienes… es corta, tampoco hay para que te hagas un moño. – fue hacia Abi y le quitó la horquilla.

- ¡Eh! – dijo agitándose el pelo.

- Así mejor. Sigues estando formal, y más juvenil… y guapa. – sonrió.

- Venga, vamos, trasto… - le dio una palmada en el culo, ______ se quejó, pero riéndose.- eres un trasto. Igual que cuando tenías cinco años. – Abi cogió su americana de una revolada y cerró la puerta tras ellas. Y allí estaban… hermanas, unidas… más que nunca, hiendo hacía los tribunales

- Lo que oyes… - dijo ________ poniéndose el camisón de vestir.

- Entonces, tu padre…

- Si, April, está completamente fuera de nuestras vidas. - ________ sonrió y se entristeció a la vez. Aun recordaba el montón de preguntas que le había hecho ese señor… en privado.

¿Has sido testigo de maltratos en parte de tu madre? Si. ¿Has sufrido, tú, maltratos alguna vez? Si. ¿Psicológicamente, te ha tratado mal? Si... ¿Y Físicamente, has recibido? Algo menos que mi madre. ¿Dime que hizo la última vez? Me encerró en una casa en medio del bosque. ¿Sabías algo sobre tu padre: aceres cotidianos o vida privada? No mucho. ¿Te llegó a amenazar de muerte? Si, un par de veces, estando ebrio. ¿Ha llegado a abusar sexualmente de ti?.

- ¿________?

- Si, si… es que estaba recordando… algunas cosas que me había dicho el tío de las preguntas.

- ¿Quieres salir un rato, así te animas?

- Será lo mejor. – sonrió, intentando aguantar las lagrimas que se acumulaban en sus ojos.

- Te paso a buscar dentro de media hora.

- Vale.

- Te quiero… no te rayes.

- No lo haré – sonrió – y yo a ti. Gracias por todo lo que haces…

- Para algo están las mejores amigas ¿no? - Colgó, como hacía siempre. __________ sonrió. Se quedó mirando al techo de ‘su habitación’. Aun que le doliera, aun que Manuel siguiera siendo su padre… por mucho que lo odiara y lo quisiera a la vez, ella al fin, era feliz… dentro de lo que cabía. Un peso menos, una cosa menos en la que preocuparse. Él está en un reformatorio, mamá está más segura ahora. Abi y yo… estamos simplemente, contentas.

 

Nueva York. Central Park, casas del litoral. Algo pasa en una de ellas. Una hermosa melodía sale de las ventanas de la de color crema.

- Has mejorado mucho. – Dijo Vale, sentándose con el camisón abierto, en frente de Nick. Él paró de tocar y la miró.

- ¿Tú crees?

- Si, lo tienes ganado. – se levantó y le dio un pequeño beso en los labios. Nick cerró los ojos, intentando inspirar todo su aroma, todo el amor que le llevaba en aquel simple detalle. Pero lo que no sabía es que no había. Echaba en falta otra cosa… otro estilo de besos… otros que sí le daban el cariño que su corazón necesitaba.

- Eso espero, llevo tras esta audición hace más de un año. – sonrió y hizo una rápida escala de fa con las teclas del piano. – Este domingo es la final, vas a venir a la audición ¿no? Valeria se quedó callada.

- Mierda – se pasó la mano por el pelo. Nick arqueó una ceja.

- ¿Qué pasa, cariño?

- No puedo, Nick… - lo miró con cara de pena, como si le tuviera que perdonar la vida. – Tengo una junta, toda la tarde la tendré ocupada… varias sesiones con los clientes y todo eso…

- Joder, Valeria…

- ¿Qué? Nick, el trabajo es el trabajo, soy abogada ¿sabes? Es algo difícil, mantener todos los clientes a raya.

- Bueno… - Nick suavizó su tono de voz – Mira, haz lo que quieras. – retiró el taburete y salió del salón, donde se encontraba ese bonito piano de cola blanco.

 

El kiko cayó de pleno en la boca de _______. La botella de shandy cruzcampo rebotó contra la baldosa del suelo de la calle, junto a otras tres birras. Se sentía mejor, se sentía más feliz. Quizás era por que volvía a salir, volvía a sentirse libre, viva… o quizás era el efecto de las cuatro cervezas. Una sonrisa se escapó de la cara de April.

- _______ no más cerveza ¿eh?

- Vale, mamááá… - farfulló ella, y volvieron a reír. Gordon se movió debajo de April. Ella estaba sentada en sus muslos, y volvía a haber un ambiente algo subido de tono entre ellos dos. A ________ le sintió mal ese afecto. - Podríais cortaros un poco. – dijo viendo como su mejor amiga le comía la boca a su novio. En ese momento alguien la rodeó por la cintura. ________ se sobresaltó. Así mismo la solía abrazar Nicholas. Dios mío, el alcohol me está subiendo a la cabeza. Se giró, mirando fascinada al hombre que la abrazaba, como si fuera… quien sabe qué. Cuando uno va ‘contento’ no controla tanto… sus expresiones.

- ¿Qué es de tu vida, ________? – murmuró Brian casi en su oreja. ________ sonrió. No estaba borracha, ni mucho menos. Solo contenta… sabía lo que le decían, sabía lo que decía, y sabía exactamente lo que hacía.

- Pues nada… - dijo riendo y apartándose un poco de él. – No ha sucedido mucho.

- ¿Cómo vas con el tema de tu padre? Brian se sentó en uno de los peldaños del callejón. Palmeó al lado con una mano para indicarle que se sentara junto a él.

- Está en un reformatorio, ganamos el juicio.

- Me alegro mucho. – el moreno sonrió. Dos graciosos hoyuelos aparecieron en sus mejillas. Era el colmo de la perfección. A _______ le encantaba ver a Brian sonreír.

- No te había visto nunca por aquí.

- Eso es porque hacía tiempo que no salías con April ¿me equivoco?

- No… - murmuró ella.

- Es normal, no estabas… para salidas. Te entiendo.

- Sé que me entiendes. ¿a qué viene todo este afecto y comprensión de rollo tío sensible?

- Soy así.

- No me lo creo.

- Que hayas tenido la mala fortuna de estar con un hombre que no tenía casi sentimientos… no quiere decir que los demás seamos iguales. – sonrió y miró hacia el cielo estrellado. Sus ojos azules, se oscurecieron, pareciendo de un gris… precioso. – Bueno, más bien dicho… soy yo el que no me considero como los demás. _________ sonrió.

- Puedes creértelo. No lo eres.


I'm miles from where you are, I lay down on the cold ground; I, I pray that something picks me up. And sets me down in your warm arms. _______ se levantó de la cama. Tenía mucho dolor de cabeza. Miró el reloj. Las seis y media de la mañana. Hoy no iría a clases. Se levantó lentamente. No recordaba cómo había llegado a casa. Encendió el móvil. Encontró algún que otro mensaje. De Brian. ‘Nena, necesito verte… hoy hay puente, ¿quedamos?’. Joder, estaba tan mal que no recordaba que no había clases de bachillerato ni hoy ni martes. Se fue a la ducha. Ya olía a café, Abi estaba preparando ya su desayuno. Ella si tenía que ir a trabajar. Antes de bañarse cogió el sobre… donde habían unos seiscientos dólares. Sus ahorros más lo que habían conseguido ese fin de semana trabajando en la discoteca. Fue hacia la mesa. Abi le sonrió, pero antes de nada, su sonrisa desapareció al ver el sobre que dejó su hermana pequeña en la mesa. Lo miró.

- ¿Qué es? – dijo sonriendo de nuevo y dejando su cortado encima de la mesa.

- Ábrelo. – dijo ________ sonriendo. Abigail bordeó el sobre marrón y buscó la abertura. Lo abrió. Los billetes de dólares cayeron sobre la mesa. - Es poco, pero ya te sirve para parte del banquete… o al menos el vestido. – suspiró – el fin de que viene te daré otros cuatrocientos ¿vale?

- No… - Abi cerró el sobre con el dinero dentro – no puedo aceptarlo. ¿De dónde has sacado tanto dinero?

- Mis ahorros… y he empezado a trabajar.

- Son tuyos, entonces.

- No, Abi. He hecho esto, para que tú te cases, para que seas feliz. Porque en este mismo instante estoy cabezota con tu boda, y se va a hacer si o si, aun que tenga que sacar mi dinero del banco – se rió. Pero Abi no reía. Lloraba.

- Ven aquí. – dijo ella abrazando a su hermana. – Joder, eres lo mejor…

- Lo sé. – dijo ________ en broma. – y vas a hacerme feliz e ir hoy mismo a comprarte el vestido.

- ¿De verdad?

- De la buena.

- Joder… te adoro. – la estriñó fuertemente contra ella.

- Vale… pero una cosa… - ________ la miró, también con los ojos húmedos.

- Dime.

- Prométeme que no suspenderás la boda, pase lo que pase.

- Te lo prometo. _______ sonrió. Y como le gustaría estar a ella, así de feliz. La letra de la canción apareció de nuevo en su mente. Your words in my memory are like music to me… I'm miles from where you are,I lay down on the cold ground; I, I pray that something picks me up. And sets me down in your warm arms.

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Chicas:D

Cuanto tiempo sin pasarme no? Lo siiento mucho pero no estaba de humor y la inspiracion no me llegaba pero bueno intentare subir capitulos como antes vale?

Biienvenidas nuevas lectoras

Gracias por sus comentarios y sus votos y Feliz año(;

Comente y voten

Un besiito♥

Capítulos 38#39

Ana aparcó en frente del piso de Abigail.

- Cuando quieras, lo que necesites, sabes que tengo las puertas de casa completamente abiertas para ti.

- Gracias mamá… pero más vale que empiece a acostumbrarme a vivir sin vosotros. Dentro de cuatro meses cumplo los dieciocho… y me intentaré buscar la vida.

- Bueno, pero los estudios te los sigo pagando yo, eh. – le guiñó un ojo y le besó la frente.

- Si te hace ilusión… - las dos rieron. _________ cogió sus bolsas del maletero y se despidió de su madre – Me ha encantado esta tarde contigo, mamá… te quiero. – le lanzó un beso y mientras Ana arrancaba con una chispa de orgullo más en sus ojos, _________ iba a entrar al piso de su hermana. A lo lejos vio un papel pegado en la puerta del bloque. Se paró a mirarlo. ‘Se busca chica entre dieciséis y veinticinco años que sepa tratar con público. Para trabajo en un pub. Llamar al 09875613.’ _________ cogió uno de los papelitos que colgaba del anuncio con el número de teléfono.

- No me vendrá nada mal un trabajo… - sonrió – será divertido trabajar los fines de semana como camarera en una discoteca. Además necesito el dinero… que mamá quiera pagarme los estudios es una cosa, pero que pueda ya es otra. Abrió la puerta y se metió en el ascensor pensativa. Abrió la del piso de su hermana. Cuando entró, antes de decir hola, escuchó a su hermana discutir con el novio. Dejó las bolsas al suelo y cerró la puerta con cuidado. Se acercó al salón con cuidado.

- Pero mi vida, no te preocupes… ya sabes que mis padres se han ofrecido para pagar toda la boda – le oyó decir al novio de su hermana.

- No, Diick(Le he cambiado el nombre a Brandon)… - suspiró – la boda le toca pagar a la novia…

- Pero ¿tus padres…?

- Ya, ya lo sé… y yo no cobro suficiente para todos los gastos… ¡vendrán más de doscientas personas! ¿Cómo lo hago con el banquete? Todo sale muy caro… el vestido, las tarjetas, los regalos, la tarta, la iglesia… - su hermana suspiró y se cubrió la cara con las manos, llorando de rabia. A __________ le dio coraje… Pero se quedó escuchando.

- Mis padres nos pueden ayudar, cariño…

- No, Diick, joder. Tus padres también ya están mayores y no les conviene gastar. Haré una cosa… le pediré a mi jefe que me de más horas en la empresa. Pero si veo que no doy a cuello… dejaremos la boda para dentro de un año… o así… Diick se pasó los dedos por el pelo. A _________ le dieron ganas de gritar. No quería que su hermana lo pasara mal, ya había suficiente con la huida de Nick. A la ******* la universidad, ya trabajaría durante todo el verano si hacía falta. Pero ahora urgía más el tema de su hermana.

 

Despertó de nuevo. Se levantó lentamente y se miró en el espejo. Se había puesto a dormir a las nueve de la noche, temprano por su horario, pero su madre tenía razón. Necesitaba dormir, necesitaba comer… y volver a salir con sus amigos. Las ojeras habían desaparecida, y el moreno de su cara había vuelto. Sonrió a su propio reflejo. Buscó en su armario, y volvió a arreglarse como siempre. Unos pitillos blancos, un jersey caído gris y unas manoletinas. Un buen recogido de pelo suelto y algo de lápiz de ojos. Se había adelgazado, si… pero ahora… ¿ahora? Se volvía a ver perfecta. Preparada… para rebobinar la cinta. Cogió su maleta. La mitad de los deberes no los tenía hechos, pero daba igual. Volvería a ponerse las pilas. Desayunó rápidamente, despidiéndose de su hermana y se subió a su bonita escúter, saboreando el aire de principios de mañana, chocar con su cara, sintiéndose viva de nuevo… al fin. Estaba dolida, si… pero la vida pasaba más rápido de lo que nunca había creído, y si se caía… uno tenía que volverse a levantar.

- Buenos días. – dijo pasando por delante de la sala de profesores. Al verla contenta, todos se miraron, alguno encogiéndose de hombros. Otros sonriendo y negando con la cabeza. De nuevo volvemos a tener a nuestra ________ en el centro. Todos sabían lo que había pasado, y entendían su depresión. Pero, ahora más que nunca… hasta los profesores se alegraban de verla así. Entró a tercero B, viendo a la clase con distintos ojos… quizás olvidándose de que Nick había estado alguna vez allí… dándole clases a ella… y no solo de música.

- April… - sonrió a su amiga y se puso en cuclillas en frente a su pupitre. April no pudo evitar sonreír al verla con una sonrisa en su boca, al verla arreglada y maquillada… lista como solo ________ sabía ponerse. Pero pronto le giró la cara. - Entiendo que estés enfadada… - apoyó los brazos en el pupitre de su mejor amiga y inclinó la cabeza – y siento haber estado pasando de todos durante este tiempo…

- Disculpas aceptadas. – April sonrió, con los ojos humedecidos, se levantó y abrazó fuertemente a __________. – Espero que estés lista para una buena tanda de salidas con tu mejor amiga… tenemos que compensar este puto mes perdido. – le besó la mejilla con desesperación. Te echaba de menos, _________.

- Pues claro. Se separó de ella sonriendo. Por encima del hombro de April vio como Brian le estaba sonriendo. Aquella persona que le había dicho tantas cosas… tantas que la habían ayudado no morir por la puñetera depresión. Él le sonrió, una sonrisa que decía miles de cosas, entre las cuales… has vuelto, tal y como quería… tal y como te necesito. _______ le devolvió la sonrisa. Si… ahora que su mente se había despejado. Y estaba segura de ello… estaba segura de que volvería a querer, que se dejaría querer, que desearía y se volvería a sentir deseada, que... que volvería a amar... y que se volvería a sentir amada… con o sin Nick.

 

- Nick... ¿Nick? - Valeria atravesó el vestíbulo hasta la habitación donde estaba Nick. Él dejó el marco con la foto dentro de su mesita de noche. - ¿Qué haces? – dijo ella sonriente – la cena ya está lista… Nick la miró. Valeria era una mujer guapísima. Acababa de cumplir los veinticinco, tenía la carrera de derecho y tenía pensamientos de un futuro fijo: Vivir con su pareja, casarse y tener hijos. Y de momento su pareja era Nicholas. El perfecto estereotipo del hombre que ella misma estaba buscando. Y Nick creía lo mismo de ella. Una melena oscura, de un color casi como el azabache que le llegaba por los hombros, rizado. Unos ojos verdes y grises preciosos… y un cuerpo perfectamente desarrollado y deseable.

- Nada… - dijo Nick manteniendo la imagen de ________ en la foto que había escondido en la mesita de noche. Aún así la echaba de menos. ¿Por qué? ¿Por su locura adolescente? ¿Por su inocencia? ¿Por su atrevimiento? ¿Por su… por su todo? Tenía miles de pensamientos, joder, miles… y en todos salía ella. ________ estudiando, _________ mirando las musarañas en su propia clase, _________ tocando la guitarra, _________ cantando… __________ riéndose de él, o con él. __________ con sus amigos.________ haciendo el amor, __________ sonrojada, __________ cariñosa. __________ llorando. __________ pequeña, frágil. ¿Cómo debería estar ahora? Como la dejo… así… pequeña, frágil…

- ¿Entonces? ¿Vamos a cenar? – Valeria se le acercó y lo besó en la comisura de los labios - ¿O prefieres tomar un pica-pica antes de la comida? – acarició la entrepierna de Nick. Era seductora, si… lo excitaba como una mala cosa. Sonrió y la besó. La cogió de la cintura.

- Ven aquí… - le murmuró, bajándole la cremallera del vestido mientras Valeria se ocupaba de la camisa de él. Pero Nick quería que otras manos lo desnudaran. Quería tener encima otro cuerpo, acariciar aquel cuerpo… era eso lo que él deseaba. Ver otra cara, llena de lujuria, llena de ganas de él, joder… eso si lo excitaba, mucho… más que cualquier cosa. Quería verla, quería tenerla… quería que se paseara por su nueva casa de Nueva York, que hiciera sus cambios, mientras llevaba puesta su camisa azul, que le cubría hasta las rodillas pero no dejaba de marcar sus pezones, aun excitados por todo el calor… quería amar a otra persona. No… amar o, ella era a la única mujer a la que había amado. Y la quería… quería a _________.

Capitulo39#

Abrió la puerta de Howl at the Moon. El local era enorme, y los decorados fantásticos. Las luces estaban encendidas. Había llamado al dueño… el de la propaganda que buscaba una camarera para su local y después de presentarse la habían elegido a ella con un par de chicas más. Era fantástico, el ambiente debería ser genial. Nunca había ido a esa discoteca, pero estaba bastante bien.

- Amor… - la llamo Josh. Era cariñoso, demasiado. _________ se rió.

- Hola Josh… ¿está todo listo?

- Queda poco, estamos terminando de preparar los cocteles… y ya podremos abrir. ¿Hay mucha gente fuera?

- Bff… si hay gente… en la cola hay por lo menos cincuenta personas. – sonrió. Josh le devolvió la sonrisa. Era un hombre de unos treinta años, pero aun así, guapísimo, y súper conservado.

- Toma. – Él le alcanzó una bolsa.

- ¿Qué es?

- El uniforme que tienes que llevar.

- Oh… nadie me dijo nada de un uniforme… - _________ arqueó una ceja.

- Se me debió pasar… bueno, venga, antes de que abramos, ve a los vestidores y te lo pones, que Judith y Michelle ya están listas. Ella asintió y fue hacia donde Josh le había indicado. Minutos después apareció en el local. Todos se giraron, los dos Disk-jockeys, las otras dos camareras – de entre dieciocho y veinte… _________ no les ponía más- , los bailarines y Josh.

- Guapísima. – le sonrió. Uno de los dos DJs la silvó. Ella negó con la cabeza. Se sentía incomoda con unos leggins de color negro eléctrico tan apretados y un jersey suelto pero demasiado escotado. Además dentro de la bolsa había un sujetador push-up. Parecía que sirviera su par de tetas en bandeja. ¿Pero que le iba a hacer? Los doscientos dólares por fin de semana, valían mucho la pena. Solo tenía que preparar y servir los cocteles y las bebidas. Eso era una total ganga… aun que se sintiera como una puta vestida y maquillada así.

 

_______ se subió, abatida en su escúter. No se digno ni a quitarse aquellas ropas, solo quería llegar a casa y ducharse… y meterse en la cama. Y mañana, por la noche, vuelta a empezar. Lo peor no era servir los cocteles, ir a mesas a servirlos… lo peor eran los comentarios y las cachetadas en el culo. Eso no lo podía dejar pasar. Ni por doscientos pavos, ella tenía su dignidad. Estaba claro que mañana se dedicaría a servir, detrás de la barra. Que las otras dos se ocuparan del resto. La moto se le paró a medio camino.

- Perfecto. – miró el deposito de combustible - ¿Cómo no pude ver que me quedaba sin gasolina? Refunfuñó, intentando buscar cualquier idea.

- Ei guapa, ¿puedo ayudarte en algo? – aquella voz conocida hizo que se le encogiera el corazón. Se giró lentamente. - ¿_______? – Joseph salió del coche - ¿Qué haces vestida así? – fue su primera pregunta.

- Salgo de trabajar. – Él abrió los ojos – De una discoteca. No de lo que tú piensas, idiota. – los dos rieron.

- Hace tiempo que no te veo… - la abrazó, los musculosos brazos de Joe casí la asfixian, pero a ella le gustó la muestra de afecto. Joe le dio un suave beso en los labios. – siento lo que ha pasado con Nick. No pude ir a verte, me trasladaron por un tiempo en otra agencia de bomberos, lejos de California.

- Entiendo… - ella sonrió – lo de Nick está superado.

- Lo siento, pero no te creo. – le besó la punta de la nariz – Sabiendo cómo eres, y sabiendo como os amabais, ni tu ni él lo habréis superado, aun que esté con otra mujer. _________ abrió los ojos.

- ¿Qué? – masculló incrédula.

- Oh, dios… - Joe se pasó una mano por el pelo – Pensé que sabías algo…

- No sé nada. – a ________ se le ahogo la voz. - ¿Puedes llevarme a casa? Mi moto se quedó sin combustible. Joe asintió, y después de ponerle el candado a la moto, le abrió la puerta de su coche.

- Nick iba a la universidad con Valeria, tuvieron un noviazgo de dos años… hacía cinco años que no se veían, des de que él empezó a dar clases y ella se centró en su carrera de abogada. Cuando ahora él se ha trasladado a Nueva York, se ha vuelto a encontrar con ella… lo único que sé es que ella está viviendo con él… ________ intentó no llorar. Hijo de puta, cuanto has tardado en olvidarte de mi… ahora es cuando veo, que realmente te importaba una mierda.

- ¿y tu dices que Nick me amaba? – se rió _________.

 

Joe se pasó el chupa-chups de una mejilla a la otra. Se movió en el sofá, acariciándole el pelo a ________.

- ¿Te sientes mejor? – dijo observándola apenado.

- Si… - cogió la manta y se tapó un poco más. Aquella lluvia torrencial los había pillado de pleno. Joe se había cambiado, y para nada ese pantalón corto de chándal y esa camisa ceñida aguantaba las ganas que surgían en _________ de echársele encima. Tiró los mocos hacia arriba. Dios, Nick está con otra… aun no lo puedo creer. ¿Tan poco le importaba? Joe se puso en frente de ella.

- Ven aquí anda. – la agarró de los brazos y la envolvió contra el muro de su cuerpo. _______ empezó a llorar de nuevo. – Dios mío, Nick no sabe lo que se pierde, mi hermano es gilipollas. – besó una vez más la cabeza de ________. - ¿Quieres una tila o una manzanilla, así te calmas?

- No… - _______ se rió y enjugó sus lágrimas con el pañuelo que le había dado Joseph – últimamente ya llevo demasiados tranquilizantes. Joe sonrió y la miró de nuevo.

- Te has adelgazado mucho. – murmuró – No puede ser nada bueno por lo que estás pasando.

- Para nadie sería bueno… - dijo apoyando la cabeza en el pecho de Joe. Él se sentó en el sofá, sentándola a ella en sus muslos.

- Tú no te lo mereces. Y Nick…

- Nick no estaba bien conmigo, y comprendo su decisión. Joe apoyó su cabeza en el respaldo del sofá y se frotó los ojos. ___________ pudo ver que había algunos cambios en la casa que se conocía como si fuera suya, pero seguía estando hermosa de todos modos. Intentó no recordar la de momentos que había pasado junto a Nick en ese salón, en la habitación de al lado o en la propia piscina.

- Además de estar buena eres una tía sorprendente. ___________ sonrió.

- Ojalá Nick pensara lo mismo. – Miró a Joe. – Gracias por tu apoyo… joder, no sé qué haría sin ti, sin April… o mi propia hermana.

- Pues seguirías adelante, como la persona fuerte que yo conozco.

- Te aseguro que no lo sería tanto sin las personas que más quiero. – sonrió – y tu ya formas mucho de mí. Se quedaron mirando por momentos.

- Dios… esto está tan mal… - murmuró Joe acariciando la mejilla de ________.

- ¿El… que?

-Lo que voy a hacer ahora… - dirigió su mano a la nuca de ________ y la acercó a su cara, rozando sus labios con los suyos. Besó su boca, tan tiernamente que a ________ le sorprendió… que ese fuera Joe, y no Nick. Basta de pensar en Nicholas. Le correspondió el beso, deseando al hermano de la persona a la que más amaba, por muy duro que fuera admitirlo. Se separó un poco. Sintió que Joe estaba excitado.

________ se levantó.

- No… - se pasó las manos por el pelo – Joder, me recuerdas tanto a él, tus labios… - Quizás porque somos hermanos y no somos tan diferentes de lo que creías.

– sí, si eran diferentes. Aun que en muchos aspectos se notaba que fueran hermanos. Joe agachó la vista– Lo siento, no debí…

- No, no fue tu culpa… en parte fuimos los dos. – Se puso en cuclillas, posando sus manos en las rodillas de Joe e intentando pasar desapercibida la notable erección del potente hombre. – pero Joe… - le acarició una de las rodillas – no… no puedo. – suspiró – Eh… no es por ti, ni mucho menos – lo miró sonriendo – para ser franca me excitas muchísimo, eres con una de las personas con las que más he disfrutado en la cama. – Por no decir la mejor. – pero… no sé… ahora es extraño.

- No me des más explicaciones. – Joe se levantó, y con él, la levantó a ella. – No me las tienes por qué dar… Solo quiero que sepas que siempre estaré disponible para ti, en todos los aspectos… tanto si quieres a un amigo con el que hablar… llorar… reír, eso último es lo que se me da mejor – los dos sonrieron – Tanto como si quieres un amante… ________ se sonrojó. Des que Nick la dejó, no había tenido relaciones sexuales con nadie, y Joe era un buen partido para saciarla. Pero no… no se veía en corazón. La antigua _______ había madurado. Creía haber encontrado el amor, una vez… y ahora no estaba para tonterías. No creía que Joe fuera como Nick, pero sabía que él no era de parejas estables – pesé que tenía ya 28 años -. ________ se sacó ese pensamiento de la cabeza. ¿y que? De nuevo vueltas a la edad. Que no importa… ni la edad, ni el sexo, ni el color, ni… ni nada, mientras dos personas se amen.

- No me dirás lo mismo cuando encuentres la persona que te complemente.

- Pero… como que para eso aun queda… y parece que bastante, intento disfrutar de la vida. Cuando encuentre a esa persona, ya me amarraré a las responsabilidades. – sonrió. Precioso. – Pero para entonces, hago lo que te he dicho, creo que aún soy joven – los dos rieron – Y no necesariamente tengo que tener novia formal. Y creo que tú también tendrías que darte un respiro y disfrutar más.

- Estoy en proceso. – sonrió – no fue fácil seguir adelante después de que Nick se marchara… y menos empezar con otra relación.

- No tiene por qué ser otra relación, cariño. – Le acarició el mentón con el pulgar. Eso provocó un escalofrío en __________. Las caricias de Joe le gustaban. Mucho – Puede ser un rollo, una aventura… cualquier cosa sin compromiso ni sentimientos de por medio. ________ asintió.

- Lo pondré en práctica si lo creo conveniente. – los dos volvieron a reír.

- ¿Te llevo ya para tu casa? – dijo Joe cogiendo su chupa de cuero marrón. _________ asintió. Salieron al garaje. Se metieron en el coche y emprendieron. Las gotas de agua chocaban con fuerza en el parabrisas que se movía de lado a lado, esparciéndolas para ver la carretera. __________ estaba acurrucada en el asiento del copiloto de ese Mercedes benz amg. Miró a Joe. La simple iluminación de las farolas, junto con el aire de noche, resaltaban las facciones de su cara. Era guapísimo.

- Dime una cosa. – sonrió ________, entrecerrando los ojos.

- Ajá. – dijo Joe, mirándola alternativamente, a ella y a la carretera.

- ¿Y lo nuestro? – se desenredó algunos mechones del pelo con los dedos.

- ¿Lo nuestro qué?

- ¿Lo nuestro tubo sentimientos de por medio? Joe se quedó callado por unos momentos. Siguió mirando la carretera y se aclaró la garganta. ________ seguía mirándolo. Al fin articuló la palabra.

- No. – Mintió – fue de eso que te dije… una simple aventura.

– Mentiroso, mentiroso.

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Hasta aqui chicas:D

Siento haber tardado tanto pero he estado de examenes:$

GRACIAS POR SUS MANITAS Y SUS COMENTARIOS

ESTE FINDE TENGO QUE PONERME AL DÍA CON SUS NOVES SIENTO NO COMENTAR

Un besiito a todas♥

PD: Comente y voten (nose cuando volvere a subir)

 

 

Capitulo 37#

Recogió las cosas, una vez más, cada día. Rutina y rutina. Ya le había dicho una vez… que él era lo más interesante que le había pasado en su vida. Y ahora seguía como antes, aun que sin fiestas, ni discotecas… ni siquiera salía un solo fin de semana con April. No tenía ganas de nada. Brian se sentó en la silla de en frente. __________ ni alzó la vista. Tenía la mirada perdida y parecía que los movimientos fueran automáticos… como un robot. Brian se levantó de nuevo. No sabía que decir, quería decirle algo, pero no sabía el que… se metió las manos en los bolsillos del tejano.

- Oye yo… - solo hacía falta un arranque… y ya podría dialogar con ella. Si es que __________ se lo permitía. Ella se giró, con la maleta en los hombros. Lo miró a los ojos por un momento. Y aquellos ojos que antes eran claros, se habían oscurecido. Brian pensó, que aún así… estaba hermosa. Ella agachó la mirada de nuevo y lo esquivó, prosiguiendo con su camino, de nuevo hacia a casa. No sabía ni por qué venia al instituto.

- No, espera… - la cogió del brazo. Brian tiró de ella y la acercó hacia él. – Oye… no puedo soportar verte más así, ________. Lo hecho, hecho está… tienes que seguir con tu vida y olvidarte de lo sucedido.

- ¿Es que a caso no estoy siguiendo con mi vida? – dijo sin sonreír. - ¿Olvidarme? Eso es algo imposible. Quizás para… - pensó en si decir aquel maldito nombre. Pero al final se rindió. Nada podía hacerle más daño – Nick, sea fácil… olvidarme. – sus ojos se humedecieron de nuevo, como las últimas semanas. Los tenía irritados de tanto llorar – Pero para mi… no es nada fácil olvidarlo a él, a todo lo que emos pasado. Tu no sabes bien lo que yo he pasado con Nick, Brian. – su tono de voz se alteró, sus cuerdas vocales parecía que se hubieran enredado, ahogándola. Un nudo en la garganta, vaya que novedad… había perdido la cuenta de las veces que le había pasado eso durante dos semanas. – Tu no lo sabes… fueron los días más felices de mi vida… él me hizo sentir por una puñetera vez especial, algo más que solo un juguete sexual, algo más que una distracción. Podíamos pasarnos horas tumbados en la cama sin tener que practicar sexo. Me dio su amor, me… me lo dio todo para luego llevárselo a Nueva York. – dio un golpe a la mesa y rompió a llorar. Brian la abrazó. Ella clavó las uñas en su espalda, pero a él no le importó - ¿Por qué? ¿Por qué mierda me ha dejado? ¡No puedo más, joder! Brian siseó para que se tranquilizara.

- Todo lo que tu estas pasando yo ya lo he pasado. – le dijo dándole un beso en la frente – Así que tranquila. Yo no tuve a nadie que me apoyara cuando estuve roto… tu por lo menos puedes estar segura de que me tienes a mí, y me tendrás siempre. Aun que solo me uses para desahogarte, para explicarme tus penas y sentirte mejor, me dará igual, te intentaré ayudar en lo que sea, _________ - la miró a los ojos – Me niego a que una mujer como tú lo pase tan mal por algo que no merece la pena… Si Nick no quiso quedarse, es que fue un completo idio.ta. Quiero verte sonreir, quiero ver que vuelves a ser tú.

 

Abigail miraba con tranquilidad un álbum de fotos de vestidos de boda. Entusiasmada y con un brillo envidiable en sus ojos, _________ la observaba, bebiéndose un café, sentada en la silla de en frente. Como me gustaría estar así de feliz. Como me gustaría que Nick y yo siguiéramos así de felices. Abi abrió los ojos al ver un magnífico vestido blanco, con detalles beige en los laterales, lazos que adornaban la cola y un largo velo de un blanco tranparente. _________ se imaginó a su hermana vestida de novia. Sería la novia más guapa que jamás hubiera visto. Sonrió.

- ¿Me puedes decir que te pasa? – pregunto Abi – de una vez por todas, __________. No me digas que son por los estudios, no te creeré, nunca te has preocupado por el instituto. No estarías tan mal tampoco por haberte enfadado con una amiga, con April lo arreglas todo enseguida… Cuéntame, vamos. – Abigail cerró el álbum de bodas y miró a su hermana, con esos ojos color miel tirando a verde, como los de _________.

Ella no pudo evitar sollozar de nuevo. Se cubrió la cara con sus manos. Su hermana se levantó y la abrazó.

- Venga, pequeña, no llores… dime, desahógate… cuéntale a tu vieja que te pasa…

- ¿Vieja? – se rió ________. – Tienes veintiocho años.

- ¿Ves? Te hice reír. Ahora dime qué te pasa, venga…

- Nick se ha ido.

- ¿Cómo que se ha ido?

- Se ha ido a Nueva York. Es una larga historia.

Abigail se sentó de nuevo, ahora al lado de ________.

- Tú no tienes instituto esta tarde y yo tampoco tengo que ir a la empresa. Tenemos para mucho… así que empieza.

_________ empezó a llorar de nuevo, pero entre lágrimas, intentó contarle todo a su hermana mayor.

 

 

Tumbada en la cama, con el trozo de almohada mojado… con los ojos que le picaban una barbaridad, de lo rojos que estaban… simplemente no parecía ella. Se incorporó y apoyó la espalda contra la pared. Era la peor ruptura que había pasado… Quien digiera que superar una relación es fácil, es que es un completo gi.lipollas. Bueno… eso si la relación es seria… y realmente estás enamorado de esa persona. Y _________ lo estaba de Nick. Completamente. Lo amaba con cada gota de sangre que había en su cuerpo… y si él volvía ahora, lo aceptaría, lo perdonaría o al menos intentaría averiguar… ¿en que se equivocó? ¿Qué hizo para que se fuera de esa manera?. Su hermana se había enfadado cuando la vio tan mal y le contó el por qué de esta depresión. Sus palabras fueron muy -demasiado- claras. Sera hijo de puta, te dije que no te convenía, Nick nunca me cayó bien. Solo fue porque tú eras feliz… _________ hasta tú sabías que esto no llegaría muy lejos, era tu profesor y te sacaba ocho años. ¿Y qué? ¿Y qué importaba todo? Cuando tienes a la persona a la que más amas delante, lo demás te importa un bledo y medio. El móvil vibró encima de la mesa. Dudó una decima de segundo en cogerlo. Al fin lo hizo.

- Hola mamá. – dijo intentando esconder su amargura. Pero a una madre nunca se la engaña.

- ¿Qué te pasa? – fue lo primero que dijo Ana.

- Nada, déjalo… ya te contaré.

- ¿Seguro? Sé que te pasa algo… y no muy bueno por tu tono de voz. – sintió la tierna voz de su madre. Le dieron ganas de llorar de nuevo. ¿Cuándo había cambiado tanto? ¿Cuándo había hecho semejantes locuras? ¿Cuándo su puta vida había empezado a ser tan desastrosa?

- Si, de veras… - intentó sonreír, pero le salió una mueca en vez de eso. - ¿Qué querías?

- Verás… - su madre sonrió a través del aparato – pensé que ahora que Manuel ya salió de nuestras vidas y tu hoy tienes la tarde libre, igual que yo… ¿Qué te parece pasar un tiempo con tu anticuada madre? Hace siglos que no disfruto de un tiempo con mi hija menor… ___________ sonrió. Los ojos se le humedecieron de nuevo. ¿Por qué coño lloraba por todo? Siempre había sido fuerte… lloraba en contadas ocasiones pero aquellos días se llevaban la palma. Se lo pensó unos minutos. Se pasaba los días amargada, llorando o ni siquiera eso, mirando al vacio, sin prestar atención siquiera a su serie favorita de televisión. Ya era suficiente, Nick había formado parte de una hermosa etapa de su vida, con un horrible final. Era hora de pasar página, y de verdad de la buena tenía ganas de salir con su madre. La madre a la que quería tanto, la madre a la que había estado ausente durante hacia dos años, des de que empezó aquella interminable pesadilla. Ana miró a su hija preocupada, aun que con una mirada muy tierna, otorgándole su amor.

 

- ___________, ahora mismo tienes que pensar en ti. – la miró de nuevo - ¿Cuánto peso has perdido des de que Nick se fue?

- No lo sé. – No mintió, no le importaba lo que pesara. Hacía un mes que Nick se había ido, y se sentía tan mal que a veces se le olvidaba hasta de respirar. – Quizás seis.

- ¿Seis? – se sorprendió su madre - ¿Seis quilos en un mes? _________, por dios, terminarás enferma.

- Es que no tengo hambre…

- Tu estomago se cerrara y cuando te recuperes de esta depresión rechazará cualquier alimento. Así que será mejor que vuelvas a coger el apetito… no quiero tener una hija que esté en los huesos.

- No estoy en los huesos.

- Lo sé, pero es cuestión de tiempo. – Ana alzó la mano para avisar al camarero – tráigame un par de croissants de chocolate negro, un café con leche y… - miró a su hija. - Un cortado, por favor. – le sonrió al camarero y este le devolvió la sonrisa.

- Ahora se lo traigo todo. – arrancó el papel y lo dejó debajo del mantel de la mesa donde estaban ________ y Ana.

- Supongo que tienes razón – dijo _________ sonriendo. Siempre la tienes. – Es hora de que vuelva a empezar de cero. Ya no más confianzas… mi corazón se ha cerrado para cualquier hombre… está blindado.

- Eso es lo que tienes que hacer, hasta que encuentres a uno que te lo haga abrir completamente… que estés segurísima de que te ama de verdad. – le acarició la mano de una forma que _________ sintió todo el calor de su madre – eres joven, aún tienes tiempo. Quizás Nick no buscaba lo mismo. Mientras que a ti aún te gusta ir a fiestas, ir de flor en flor… - las dos rieron, pero ambos sabían que era cierto. A todos los de su edad les gustaba ir de fiestas… y tener un rollo de una simple noche. – Nick seguramente buscaba una mujer que fuera más madura, más estable…

- Yo lo hubiera sido. Solo por ser lo que él quería, yo lo hubiera sido, mamá…

- ¿Hubieras aceptado casarte con él? – le dijo su madre mirándola fijamente – un hombre de casi veintiséis años ya no está para bromas, cariño. Ya se plantea el pasar la vida con una sola persona, el tener hijos, una casa… tu tan solo tienes diecisiete años. Si te casaras ahora y tuvieras hijos, perderías tu juventud, todo cambiaría… no podrías ni seguir con los estudios… ¿Su bachillerato y la carrera de humanístico y social que quería hacer a la mierda? Ni hablar. Precisamente por eso quería seguir estudiando, para tener un buen sueldo, un buen trabajo y poder mantener a sus hijos y de sobras. Mamá tiene razón. Si Nick quiere cerrar su vida, permanecer con alguien el resto de ella, que lo haga. Que se case, tenga muchos hijos y sea feliz. Aun que su cabeza pensara eso, su corazón sentía gran dolor. El simple hecho de imaginar a Nick casado con otra, teniendo hijos con otra, viviendo con otra, envejeciendo con otra… le dolía, y mucho. Si él la hubiera esperado, ella hubiera estado dispuesta a darle todo esto y más. - ¿Qué te parece si vamos de compras tu y yo, durante el resto de la tarde? - _______ agitó la cabeza, pensando en lo que su madre le acababa de preguntar. Asintió sonriendo. Quería despejarse. Necesitaba despejarse.

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CHICAS:D

Hasta aquii no lo hago más largo por que no han votadou.u

Pero graciias por sus comentarias

ahora mismo me paso por sus noves:D

Voten y comente

un besiito♥

Capitulo 36#

Lunes. De nuevo el despertador suena, __________ se levanta, tranquilamente. Aun siente el sabor de Nicholas en su propia boca, mezclado con la dulzura del lago de Bled. Sonriente, se despierta feliz. No hay nada mejor que levantarse de buen humor una simple mañana de puro instituto, y clases y profesores. Profesores… oh profesores. Había llegado a adorar a uno de ellos, aun se hacía cruces.

- El desayuno ya está listo. – dijo su hermana duchada, arreglada y lista para ir a trabajar. – Hay café en la cafetera y un par de tortas con dulce de leche. – sonrió y le dio un beso en la mejilla – que vaya bien el cole, enana…

- ¿Cuándo tenga treinta un años y tu tengas cuarenta y dos, me seguirás llamando enana?

- Seguramente. – Abi se rió, le dio otro beso – Hasta luego – y se fue. ________ terminó de vestirse. Unos pantalones rojos pitillos, los botines negros y un jersey largo, del mismo color. Con un cinturón blanco de cadera. Perfecta. Se peinó, sin preocuparse mucho de su aspecto, dejando el pelo natural. Se delineó un poco los ojos, tampoco sin esmerarse mucho y desayunó. Cogió la maleta, con los libros de las asignaturas del lunes y se la colgó en la espalda. Se subió al escúter y se dirigió hacia el instituto. Contenta, feliz… aun que pronto se le terminaría aquello. Hoy le esperaba una gran sorpresa en su propio instituto, algo que podía arruinarlo todo. Toda aquella inocente felicidad, todo el amor que había entre ella y Nick. Aparcó la moto, como siempre, delante del instituto, con su cadena, donde habían otras escúters y motocicletas. Fue andando hasta el patio, donde tocaron la campana y todos se metieron para dentro del centro, la mayoría con malas caras, o de la resaca del botellón del domingo o simplemente, porque les fastidiaba estudiar. __________ no localizó a April, suponía que ya hubiera entrado con Gordon. Subió las escaleras hacia bachillerato y solo pisar el suelo del pasillo de las clases de bachiller se le heló la sangre. El mismo pasillo estaba inundado de papeles, pegados en la pared. ¿Y de quien? Ni más ni menos que de ella y Nick juntos, besándose. Todos se habían parado allí, a mirar lo que contenía esa putada. Y abajo había algo escrito. ‘El zorrón ataca de nuevo, ahora la presa: el profesor de música; la pareja perfecta.’ Las lágrimas inundaron sus ojos. ¿Quién era el que le estaba haciendo todo eso, joder? ¿Quién? April se hizo paso entre la multitud que había centrado sus ojos en _________, riéndose.

- Hey, hey… no llores. – la abrazó – como sepa quien ha hecho esto lo voy a matar. Lo juro. – dijo su amiga muy enfadada. La abrazó fuerte, aun que el llanto de _________ no sació. Estaba destrozada, estaba… no lo sabía nadie. ¿Qué diría Nick cuando lo viera? No le había comentado nada de las fotos, porque temía que se enfadara. ___________ se hizo paso, con los ojos inundados de lágrimas, con las mejillas mojadas y empezó a arrancar todos los folios que estaban pegados en la pared.

Alguien se colocó detrás de ella.

- No te preocupes, tengo más fotos, puedo hacer otras copias. – y tan conocida. Se giró hecha una ira.

- ¡Eres un hijo de puta! – le chilló, escupiéndolo en la cara - ¿Por qué me haces esto, Erik? – dijo negando con la cabeza, siendo el centro de atención de todos. – déjame en paz, sigue con tu vida, y yo seguiré con la mía.

- ¿Qué yo siga con mi vida? Eso no lo dudes, nena. Pero te debía una. A Erik no se le abandona, nunca se le rechaza. – dijo sonriendo, cínicamente. __________ iba a plantarle un puñetazo en esa cara de payaso que tenía, cuando el director apareció entre todos los estudiantes de primero y segundo de bachillerato.

- Todos para clase, ahora. – mandó Hans. - ¡Ahora, he dicho! ________ usted quédese aquí. Todos se dirigieron hacia las respectivas clases, rumoreando, riendo, comentando. April le dio una última caricia en el brazo y se dirigió hacia tercero B. Hans dirigió su dominante mirada hacia __________. - ¿Me explica que pasa? Ella no contestó. Simplemente miró hacia otro lado, tirando los mocos hacia arriba. En ese momento apareció Nicholas, entrando por la puerta, dirigiéndose hacia su aula. Miró preocupado a _________. Supo que allí pasaba algo extraño. El director le lanzó otra mirada de las suyas. - Nicholas, venga aquí. – Nick se puso pálido al ver los folios que la mano de ___________ dejó ir lentamente, cayendo al suelo. Al ver los cartelitos que habían colgado en la pared del pasillo. Hans suspiró. - Su relación se ha desvelado. Saben lo que significa ¿no? . – miró a ambos – Los alumnos están alterados, y cuando los vean juntos, siquiera para que usted – señaló a Nick – vaya a enseñarle un ejercicio a usted. – miró a __________ ahora. – Saben que esto no podrá ser posible. – entrecerró los ojos, fríamente – Su relación no es posible.

- Eso no es verdad. – dijo __________ enfadada, sollozando.

- Si lo es, señorita __________. – Hans la miró amenazante – Uno de los dos se irá fuera. Y en este caso yo no puedo expulsar a __________. Así que señor Nicholas, recogerá sus cosas y lo trasladaré de centro. – Hans se giró – Ahora __________, váyase a clase.

Todos los ojos se centraron en ________. Y a ella eso, le daba prácticamente igual. Le daba igual todo menos Nick. Todo se había ido a la mier.da. No escondió las lágrimas, ni mucho menos. Se lo pasaba por un sitio el que los otros rieran y comentaran, como si fuera enferma, como si enamorarse de un profesor estuviera mal. April se levantó y la abrazó. No había profesor. No, el que tendría que estar allí era Nick, tan normal, dando clases mientras _________ lo podía observar des de todos los ángulos. Se abrazó a su amiga. Alguna otra se levantó también, compadecida por ella. Algunos otros estúpidos seguían comentando.

- Se va… - murmuró ________ abrazando a April.

- ¿Cómo? – dijo ella, sin entender.

- Hans lo traslada… - empezó a llorar.

- Pero no llores, os podréis seguir viendo.

- A un centro de Nueva York, April. Nick tendrá que trasladar todo. No creo que deje esto por mí. Tampoco yo lo permitiría, le he hundido la vida en Los Ángeles. Todo por una estúpida aventura con una niñata de diecisiete años. April suspiró. No tenía palabras, todo lo que digiera sería en vano. __________ tardaba mucho en recuperarse cuando se ponía así. Y ese no era el momento de hablar. - ¿Sabes que? – dijo _________ sorbiendo los mocos y enjuagándose las lagrimas con el pulgar. – Me iré yo. – se apartó de su amiga y se dirigió hacia a la puerta.

- __________, ¿Qué haces? - Durante dos meses Nick se ha encariñado con vosotros, Hans tendrá que volver a buscar un profesor de música y los inútiles de las otras clases terminarán más trastocados de lo que están. Una alumna no la echarán en falta. Además Hans dijo que no podía expulsarme. Pero si puedo irme voluntariamente. – cerró la puerta y bajó, hacia el despacho del director. Uno de los dos debe irse, y no va a ser él. Ya la he fastidiado suficiente. April se pasó una mano por el largo flequillo rubio, echándolo hacia atrás. Algún zopenco rió en ese momento. Ella estalló.

- ¿Sois idiotas o qué? ¿Nunca habéis estado enamorados? – no pudo evitar mirar a Gordon. - __________ es nuestra compañera des de parvularios, y ahora está a punto de marcharse por la persona que ama. ¿Y qué más da si ese es nuestro profesor? – suspiró – yo estoy enamorada del capitán de futbol americano. ¡Beth es feliz con su novia, nadie le dijo nada por ser lesbiana! Y Dan está enamorado de su coche y tampoco se meten con él. ¿Por qué tiene que ser así con ________ y Nick? – los miró a todos en general – No se vosotros, pero yo voy a hacer lo posible para que ninguno se vaya. Si seguís riendo y comentando como plenos gilipollas, es que no tenéis nada como personas. Gordon se levantó.

- Y yo te ayudare, cariño… - la besó en la comisura de los labios, se agarró a la cintura de April y salieron, por el mismo camino que hacía cinco minutos _________ había cruzado.

Beth se levantó.

- Tienen razón. ________ no se merece esto. – salió por la puerta, igual que los tres anteriores. Otros tantos asintieron y la siguieron. Y al fin toda la clase. Compañeros, amigos ¿Qué más daba? La querían ayudar, y eso era lo que importaba.

 

El despacho de Hans parecía un caos total. Era grande, por supuesto, pero no cabían treinta personas. Y las treinta personas ahí metidas, cada uno decía lo suyo. ________ estaba fascinada, con los ojos abiertos, intentando no reír.

- ¡Calma! ¡Calma! – gritó Hans.

- ¡Dire! ¡Queremos que Nick se quede! ¡Y _______ no se pude ir tampoco! – gritaron algunos a coro, y los otros los acompañaron. La clase de segundo A que pasaba por allí, llegando de Educación Física, se asomó para ver lo que pasaba. Algunos profesores también. Hans había pasado manifestaciones de Profesores, vaga de alumnos… pero esto superaba todo. Chace, el profesor de educación física entró.

- ¿Qué está pasando aquí? Lauren la profesora de inglés también entró.

- He oído ruidos… ¿Qué hacen estas clases metidas en su despacho? Si no paraban ya, ________ estaba segura de que conseguirían que Hans se tirara por la ventana.

- ¡Está bien! ¡Está bien! – dijo – Uno a uno… ¿Qué pasa?

- No queremos que heche a Nick. – dijo April cuando todos se hubieron callado – Y menos que tú te vayas – dijo mirando a _______. Esta la abrazó.

- Pero chicos, la decisión está tomada. No… no puedo permitir que una alumna tenga relaciones con un profesor. Su relación dentro del centro sería…

- Formal y profesional. – le dijo ________, contradiciéndolo – no haríamos nada fuera de lo habitual hasta que no estuviéramos fuera del recinto escolar, director…

- Pero…

- Venga por dios. – añadió Gordon – yo estuve una temporada con… - miró a su profesora de Inglés, que estaba sonrojadísima. – Si, Lauren ¿para que esconderlo? Fue divertido. Lauren dio media vuelta, frotándose los ojos.

- Eso no me lo contaste. – Dijo April mirándolo mal. – Bueno, ya hablaremos tu y yo luego. Ese no es el punto… es que nadie supo nada… y…

- Y yo también tuve una aventura con mi profesora del antiguo centro. – dijo Brian – Y nadie se enteró… hasta que mis padres lo descubrieron y me cambiaron. Pero nos seguimos viendo, y todo va bien… ¿Por qué no podría ir bien con Nick y _______? - Eso mismo Hans…

- Y yo me acosté con Chace. – añadió Yari, una de las guapas de la clase. – Y no me arrepiento. – miró al profesor de educación física… deseado por muchas. Casi todas la miraron envidiosas. Hans no sabía que decir.

- ¿Y ahora qué? Si empezamos a decir quien a tenido aventuras con los profesores… - dijo April riendo – Director… mírenos, tenemos casi dieciocho años, es normal que nos sintamos atraídos por alguno de nuestros profesores… y ellos por alguno de nosotros. Y no hace daño a nadie. – dijo coqueta, intentando ganarse la confianza de Hans. Alguien se abrió paso entre toda la gente.

- Hans, como eches a _______. – dijo ella. – Es que eres un inmaduro. ¿Es que no te acuerdas lo que pasó entre nosotros? – Helen se puso casi histérica. Ahora si que todos se sorprendieron.

- ¿Te acostaste con el director?

- Oh… si me acosté. Estuvimos casi medio año de rollo.

- Que fuerte… - dijo _________. Y es que a veces tus enemigas… son tus mejores amigas. Hans no podía estar más rojo.

- Hacer lo que queráis… - dijo rindiéndose. _______ casi chilló de la alegría. Tenía ganas de abrazar a sus amigos, de besarlos. Pero solo podía hacer una cosa. Salir corriendo. Hacia la sala de profesores.

- Nick… ¡Nick! – dijo abriendo la puerta rápidamente. Él se giró. La miró, pero siguió con lo suyo, sin decir nada. Guardaba todo en una caja enorme. - No, para… - Puso su mano en su brazo. – Nadie quiere que te vayas, hemos convencido a Hans… Nicholas sonrió, se incorporó y besó la frente de ________. Ella sonrió y empezó a sacar las cosas de su caja.

- ¿Qué haces? – dijo él.

- Ayudarte a colocarlo todo de nuevo.

- _________... no entiendes… me voy.

- No, no te vas. Hans deja que te quedes. Yo quiero que te quedes, todos lo queremos.

- No es bueno, ni para ti ni para mí.

- No me digas eso… - murmuró _______, con la voz quebrada. Estaba demasiado sensible… cualquier cosa la haría llorar.

- Cariño… - se acercó a ella, lentamente la besó en los labios. _________ le correspondió, sin saber que ese era un beso de despedida – Fue bonito mientras duró, pero será mejor que me vaya. Me traslado a Nueva York…

- No, Nick. No puedes dejarme…

- Mi vida… entiéndelo.

- ¡No! Entiéndelo tu… no puedo vivir sin ti.

- Si puedes, yo podré y tu también. Al fin y al cabo solo fue una aventura de dos escasos meses, nuestra relación nunca ha podido ser, ________... – Cogió su caja. ________ se puso en frente de él con los ojos inundados en lágrimas.

- Me e entregado a ti, Nicholas, me he entregado a ti en cuerpo y alma, te he dado el amor que nunca le di a nadie y tu ahora ¿te vas sin más? ¿Te es tan fácil, irte, dejarme… trasladarte para no verme, para empezar tu puñetera nueva vida, olvidándote de los demás? – sollozó, intentando aguantarse el fuerte llanto que se avecinaba – me has enamorado para luego irte… sabiendo por todo lo que estoy pasando… - Los ojos de Nick no expresaban nada. Solo se compadecían de ella. Y ______ lo último que quería es que sintiera pena por ella. – Vete a la mierda – le espetó, perdiendo el control – eres un puto egoísta, vete, vete con tu nueva vida a Nueva York. Encuentra a una mujer madura que tenga la misma profesión que tu, si es lo que buscas. Se feliz.

 

________ tenía la cabeza apoyada en el pupitre. La punta de la página del libro de inglés estaba arrugada de tanto doblarla, intentándose distraer con algo. Su mirada estaba perdida en la ventana, a fuera, hacia el chispeo de una de las lluvias primaverales. No pensaba en nada, su mente estaba en blanco. Parecía imposible, pero así era. Trauma. April no dejaba de voltear hacia atrás, su mejor amiga se había convertido en un completo zombi. Había perdido el apetito, el sueño y ya ni se arreglaba como antes. ¿Para qué?. Le respondía cada vez que April le preguntaba que por que ya no hacia aquello o lo otro. Si lo único que me daba fuerzas para seguir adelante se ha ido. Proseguía… Lejos, demasiado. Y ya no quiere saber de mí. ________ se sentía como un trapo usado. Nick le había demostrado amor, le había ofrecido amor, y había cogido su amor. Y lo último que le dijo es ‘no fue más que una aventura de un par de meses’, y ‘sabíamos que lo nuestro no llegaría a nada’. Eso la había destrozado. Siempre era optimista, siempre estaba alegre. Y ahora hasta Mark estaba preocupado por ella. Se sentía mal, y eso ya era mucho decir. Los profesores no le llamaban la atención, pero también estaban preocupados por ella. No atendía, ni estudiaba, y si seguía así, no le podrían dar el segundo de bachillerato… completamente limpio y aprobado. Solo hacía dos semanas que Nick se había ido. Y aquello habían parecido cien años para el corazón de _______... si es que aún quedaba algo de él.

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Hasta aquii(:

Ha sido bonito no?

Jajaja gracias por votar y comentar♥♥♥

Hagan lo mismo o no subo xD

un besiito♥

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